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Esperanza. Por Marcelo Jesús Moreno Mendoza

Esperanza

Esperanza

Siempre suena muy bonito hablar sobre la esperanza, esa pequeña palabra que nos hace creer con alegría en que podremos obtener algo, ya sea por nuestro esfuerzo, que nos den un obsequio, que volvamos a algún sitio, entre otras cosas, pero, ¿realmente esa palabra tiene tanto valor?


La respuesta puede depender de cada persona según el valor que quiera darle a lo que espere obtener, un pequeño ejemplo, sería un trabajador que espera pacientemente para salir de su jornada laboral, o el día de su pago. Aún así, en ese esperar, pueden suceder cosas que le hagan desanimar en su trabajo.

«…pueden suceder cosas que le hagan desanimar en su trabajo»


Otro ejemplo sería un estudiante que se esfuerza cada día en sus estudios, y que busca salir excelente en sus evaluaciones, para lograr ser el mejor entre sus compañeros, si dicho estudiante no es motivado constantemente, el desánimo por la dificultad de las materias, o directamente por algún mal profesor, puede hacer que se destruya por completo la esperanza que tiene de continuar sus estudios y graduarse.


Estos ejemplos son tomados en cuenta para corto y mediano plazo, pero, ¿qué hay de uno que sea a largo plazo? Imaginemos entonces, a un emprendedor, alguien que quiere montar su propio negocio, o empresa. Es una persona que debe tener muy claro su objetivo, y mantener una esperanza totalmente firme, ya que tendrá muchas trabas en el camino, tal vez estas, le desanimen un poco, pero cuando ve que las personas comienzan a apoyarlo e incentivarlo a que siga sus sueños y pueda alcanzar la meta, esa esperanza le hará sacar fuerzas y energías para continuar en su lucha hasta que vea cumplido y funcionando su negocio, o empresa.

«…esa esperanza le hará sacar fuerzas y energías…»


La esperanza también nos ayuda a soportar el dolor, porque nos recuerda que después de eso, viene algo mejor, coloquemos de ejemplo a una joven pareja que apenas comienzan a independizarse, obviamente tendrán que dejar esa vida a la que estaban acostumbrados, para comenzar a trabajar juntos, al principio tendrán muchos roces, algunas frustraciones y discusiones, pero si su amor es fuerte, los ayudará a mantener la esperanza de que con el pasar del tiempo, pueden irse adaptando el uno con el otro, y de esa manera lograr la meta de ser una familia feliz.


El momento más difícil para la esperanza, es cuando perdemos a un ser querido, dentro de nosotros se genera un dolor tan grande, que nos hace pensar que todo se acabó, y que la esperanza murió también, pero ese punto es donde todo comienza nuevamente, tal vez murió la esperanza de ver físicamente a esa persona, de escuchar su voz, de hablarle o de sentirle. A pesar de todo esto, la esperanza vuelve a nacer, porque seremos capaz de comprender a las personas que no son capaces de ver, capaces de hablar, de escuchar, de tocar a alguien, y aún así buscan demostrar que no todo está perdido, vemos la vida de manera diferente, y aunque lo físico no está, se mantendrá siempre el recuerdo, no se muere quien se va, solo se muere quien se olvida, y según la fe católica, se dice que la esperanza nos hará vernos nuevamente en la resurrección.

Marcelo Jesús Moreno Mendoza