Opinión

¡A las MADRES en cuarentena y a las que no también!. Por Miguel Alberto Zurita Sánchez


La foto frente al espejo, días después de dar a luz, se ha convertido en toda una tradición de las MADRES de revistas, modelos o no, que no dudan en mostrar lo felices que son y el cuerpazo que aún tienen. Sin embargo, pelando por un refrán, para hacer referencia a esto “No todo lo que reluce es oro”. Y si es una mujer normal y corriente, en esos días sólo relucirá tu cabello, que ha perdido todas las propiedades de antes del embarazo y ahora es graso. Pudiera ser salga del hospital o clínica manejando un carro o trajeada con ropas de marca y con aroma de Chanel N°5, pero aun así anda con la barriga hinchada, manchas en la cara, las hormonas revolucionadas y un cuerpo que no reconoce como suyo. El posparto, el periodo que se extiende hasta un año después de tener un hijo y no sólo durante 40 días (período llamado también puerperio), es tan poco apetecible como natural.

Futura MADRE


El cambio físico después de parir es evidente. La ginecoobstétra Amira Alkourdi asegura que aún hay MADRES que creen que saldrán por la puerta del hospital pesando como antes del embarazo y con la barriga plana: “Y nada más lejos de la realidad: nuestro abdomen sale casi igual que si aún estuviese el bebé dentro”. Otro de los trastornos más comunes es el del suelo pélvico. Al estar más débiles los ligamentos y los músculos pélvicos, la vejiga, la uretra, el intestino delgado, el recto y la vagina pueden descender.

Las expertas aseguran, que el buen estado de forma física antes de dar a luz es crucial para el embarazo, el momento del parto y la recuperación tras el mismo. Por ejemplo, contar con una buena tonicidad de la musculatura del suelo pélvico evita problemas de incontinencia, los prolapsos y permite disfrutar más del sexo una vez pasada la cuarentena.
Durante esos 40 días las Mujeres comienzan a ver, cómo algunas partes de su cuerpo vuelven al estado de preparto, pero la transformación no ha hecho más que empezar y puede alargarse hasta un año. Las pérdidas de sangre, las hemorroides, los cambios en la piel, el aumento del pecho o la fatiga son algunos de los compañeros de viaje, en los meses que siguen al parto.

Pero no todo es el cuerpo de la Mujer, también los cambios emocionales y psicológicos son fundamentales a la hora de hacer frente a la etapa posparto. En los primeros días es normal sentir tristeza, irritabilidad, cambios en el apetito, no conseguir dormir como te gustaría e, incluso, tener sentimiento de inutilidad. Este estado de ánimo, que en inglés se conoce como maternity blues, gana en realismo con la traducción al castellano: disforia posparto o síndrome del tercer día.
Si estos síntomas perduran en el tiempo, puede que exista una depresión postparto, un trastorno que padecen una de cada seis Mujeres que dan a luz, según la OMS. “Las demandas del bebé son muchas y entran en conflicto con las necesidades de la Mujer y su deseo de ‘cumplir’ con su función maternal. Cambian las expectativas, las prioridades e incluso el rol con la pareja“.

Aparte de todo este coctel, de emociones, síntomas, sensaciones y secreciones, como si fuera poco, a la Mujer al hacerse MADRE, socioculturalmente le esperan una serie de mitos y verdades, a los cuales debe hacer frente, como por ejemplo:
Entre los mitos, el primero es la cuarentena, la Mujer necesita un año al menos, y no cuarenta días, para asimilar su nuevo papel de MADRE y recuperarse tanto física como emocionalmente.
Con cesárea, hay que retrasar la lactancia, esto es totalmente falso.
La subida de la leche da fiebre, no todas las subidas de leche asocian aumento de la temperatura.
Nada de cremas en los pechos cuando se da de mamar, al contrario, son recomendables, sólo que deben ser bien elegidas, porque no todas son las adecuadas.
La leche materna es de mala calidad y por eso el bebé no gana peso, nada de eso, es más asociado a una mala técnica de lactancia.
Hay que usar una faja tras el parto, normalmente lo sugieren con fines estéticos, cuando se debe esperar el proceso natural de reacomodo y la tonificación abdominal.
Abstenerse de relaciones sexuales, la mayoría de los ginecólogos recomiendan no mantener relaciones en la cuarentena para prevenir el riesgo de infecciones o lesiones, especialmente si ha habido puntos. Además de las molestias que pueda provocar, pero no hay periodo estipulado para reiniciar las relaciones sexuales tras el nacimiento del bebé, ya que depende de cada Mujer y de cómo haya transcurrido el parto.
Si das el pecho no te quedas embarazada, como método anticonceptivo no sirve, porque la hormona prolactina no funciona siempre de la misma forma, ni afecta a todas las MADRES por igual.
No hay que hacer ejercicio hasta superar la cuarentena, en absoluto. De hecho se recomienda que la Mujer comience a ejercitar su periné tan pronto como tenga fuerzas.
La MADRE no se puede bañar en un mes, de igual forma que antiguamente se creía, que ducharse durante las menstruaciones podría traer problemas de salud, se extendió la idea de que una mujer no debe de bañarse mientras manche en el postparto. Esto es completamente falso.
No salir a la calle con sol en el postparto y debe abrigarse de los pies a la cabeza, no se trata de no exponerse al sol, es que se producen manchas en la piel, que se pueden evitar usando protector solar; las abuelas creían que una recién parida, no podía recibir corrientes de aire.
Entre las verdades de esta etapa, está la necesidad de hacer un receso de la actividad física. “Es una etapa en que el cuerpo de la Mujer se está recuperando y volviendo cada cosa a su lugar, por lo tanto, no es recomendable realizar ejercicios las primeras semanas post parto, es mejor esperar un poco que el organismo se recupere y luego de un lapso se puede comenzar poco a poco”.
Debes evitar, en la dieta, cafeína o alcohol, porque eso sí pasa por la leche y afectará al lactante.
Se te va caer el cabello, totalmente cierto dada a la disminución del hierro en el organismo.
Puedes tener estreñimiento, porque los músculos abdominales que ayudan a la eliminación se han visto distendidos durante el parto, quedando flácidos y transitoriamente ineficaces.
Aumentará tu sudoración, la sudoración excesiva se presenta a causa de la redistribución de los líquidos retenidos como por ejemplo los sueros endovenosos (lactato de ringer o solución salina) aplicados en el trabajo de parto o cesárea y que, en ocasiones, son más de dos o tres litros.
En caso de regresar a trabajar, la MADRE debe recuperarse física y psicológicamente, conocer y acoplarse a su hijo y sobreponerse al cansancio que supone esos nuevos hábitos y la lactancia, en el caso de que esta se diera. “En conclusión, la Mujer se reincorpora al mundo laboral peor de cómo se fue”.

A todaos nuestros lectoraos, he querido reflejar, con esta serie de comentarios, lo duro y sufrido que es, para una Mujer, el hecho de ser MADRE, aun contando con un compañero responsable y claro, en su rol de padre; cuanto más duro y sufrido, será para aquellas que cuentan sólo con el recuerdo, del día en que fueron fecundadas por un macho.
Hay quienes dicen, que parir es normal, me parece un tremendo error hacer tal afirmación, lo que sí es, es natural, pero no puede ser normal el hecho de que a una Mujer, le extraigan de su interior a una criaturita, a otra personita.
Aun queriendo aparentar o ser, en verdad, muy felices, la gran realidad es que ninguna Mujer, en el mundo, cuando pasa al círculo especial de ser MADRE, lo hace sin el sacrificio del mismo tamaño de esa realidad.
Creo que, en esa expresión tan trillada, pero no por eso deja de ser cierta, “todos los días, son el día de las MADRES”, pero no pierdo nada con participar en la celebración y unirme en coro, como hijo que soy, para desear y decir a todas ¡FELIZ DÏA MAMÁ! ¡DIOS TE BENDIGA!

MADRES


Miguel Alberto Zurita Sánchez. ¡No Más MGF´S! Coro 10 / 05 / 2.020.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.