Opinión

PUNTO Y RAYA. Por Orestes Cuenca

Punto y Raya

PUNTO Y RAYA

Nos hemos vuelto tan formales, que la honestidad paso a ser solo un punto y una raya (es decir una mera forma) :

«Ciudadano
Fulano de tal
«

«Muy señor mío«

«Mis mas sinceras condolencias«

«¡Como lo siento en el alma

«»¡Eres lo mas amado en la vida

«Si me permite«

«Con todo respeto«… —

Las frases hechas se han vuelto el orden del día, el mismo argumento del discurso, la estructura y forma del bien educado.

Me pregunto:
¿Y lo que subyace en el discurso?
¿Y el metasentido de la frase?
¿Y los frutos por los que «ciertamente los conoceréis»?

Nos hemos convertido en un mundo de orillas sin profundidades.
Una sociedad que esconde la verdad tras maquillajes elaborados.
Una generación de «Buenos días» o «Buenas tardes», pero tan lejana del BIEN (en mayúsculas), que el que detenta cualquier tipo de poder lo ejerce inmisericordemente a tenor de su propio interés o ideología, adornado con frases edulcoradas y de formas rococó.

Tal vez cuando Anibal Nazoa escribió «PUNTO Y RAYA» (convertida en canción por Carlos Nuñez), no se refería a la forma del habla, sino mas bien a la figurativa geografica de las fronteras que separan a la humanidad con puntos y rayas, pero bien vale extrapolar la canción de Anibal y Nuñez, para también señalar, con su letra, la forma vacua del discurso que separa almas y engaña cerebros por falta de contenido.

Veamos y escuchemos «PUNTO Y RAYA«

PUNTO Y RAYA con Soledad Bravo