REFLEXIÓN. Enmanuel Camejo

REFLEXIÓN
Un Dios todopoderoso y amoroso no destruiría su creación, porque eso negaría su esencia creadora. Tampoco la dejaría autodestruirse en el sentido de indiferencia; más bien, permitiría la autodestrucción como consecuencia lógica del libre albedrío, pero manteniendo abierta la posibilidad de restauración (evolución, arrepentimiento, gracia).
En resumen: No la destruye Él; la creación (la Creatura) tiene el poder de hacerlo, y Él, por amor, no lo impide por la fuerza, sino que ofrece caminos de salida. La paradoja se resuelve en que el amor verdadero incluye el riesgo de la pérdida.
Enmanuel