Letras

«BARETE». Por Enmanuel

ROCKOLA AMI 1.958

BARETE

  • 🎼 Tú me ofreciste el cielo y la luna, todo en la vida 🎼 …

Cantaba Marco Antonio Muñiz, la canción que se escuchaba en una antigua Rockola marca AMI modelo 1.958, en la pista de Crucita, allá en Puerto Gutierrez (Miramar).

  • 🎼 … pero en verdad no veo cosa alguna,ni una promesa cumplida 🎼 …

Barete golpeó con fuerza el vetusto mostrador de madera carcomida que hacía de barra de la cantina interna del expendio de bebidas alcohólicas No.001, que daba a la calle principal del pueblo.

  • ¡Esa ingrata jugó con mis sentimietos! ¡Perjura!…

Y siguió oyendo la canción

  • 🎼 …Eres un sol que nunca sentí, eres un tiempo que yo perdí.
    Dime, mi vida, dime ¿por qué te portas así?
    …🎼

Chaneco, que se había asomado por la ventanita que hacía de Taquilla-despacho para las mesas que estaban afuera, dijo en tono burlón:

  • Marcelino, a este como que lo trasquiló la hermana de Keche

Y salió corriendo rumbo a casa de Juan Capó, evitando cualquier arrechera del paloteado Barete.

  • 🎼 …Y como en tanto tiempo perdido
    Ni me has llamado, ni me has querido
    Yo no he buscado
    Dónde formar otro nido
    …🎼
  • ¡No joda! ¡Maldigo la breva que te parió!

Marcelino, que habia estado ocupado acomodando la mercancía, que un camión de «La Comisana» le había traido temprano, saltó cual grillo perseguido y le gritó a Barete:

  • ¡Te me vas ya!, muchacho pendejo. Que los cobres que te ganaste con el par de Patarucos que pescaste hoy, no te van a dar ni pa comprar el Sulfatiasol, de la cortá que te tas echando en las venas.

Y presto, lo empujó a la calle, a que rumiara, lejos de la La pista de Crucita, las penas de turno.

  • 🎼 …Quiero decirte que ahora comienza la recompensa de mi dolor.
    Te doy dos horas para que llenes mi vida de amor.
    Quiero decirte que ahora comienza la recompensa de mi dolor.
    Te doy dos horas para que llenes mi vida de amor
    … 🎼.

Lleno de polvo y dolor, Barete terminó de escuchar la canción e imaginó otras del mismo Marco Antonio, que cada vez se hacían mas lejos. Mientras que el agrio sabor del desengaño, lo acompañaba mar y monte adentro.

Miramar

Enmanuel

Marco Antonio Muñiz… «El lujo de Mexico»

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