Opinión

¡De chiripa! ¡Una expresión que es más que la pura casualidad!. Por Miguel Alberto Zurita Sánchez

Serenpiedra

Muy probablemente todaos, de una u otra forma, hemos escuchado, topado, enfrentado o usado la expresión “de chiripa”, por ejemplo:
Llego a una bodega y pido una hojilla, para afeitar y, la señora después de buscar y rebuscar me dice…..
¡Tuviste suerte, hallé una “de chiripa”!

Dependiendo de las regiones Venezolanas, eso puede ser “de vaina, de vainita, de verga, de verguita, de leche, de chiva, etc”. Lo que quiere decir es que, esta expresión, guarda relación íntima con una o varias circunstancias como lo es la casualidad.
De manera que muchísimas veces, le han colgado a la casualidad, hechos que no lo son, del todo, y es muy posible que eso ocurra, porque en los diccionarios que rigen y corrigen el uso de nuestro idioma, la palabra que viene a definir tales hechos, simplemente no existe.
Sin pretender, en lo más mínimo, hacer pasar por desinformados o malinformados, a nuestros apreciados lecto-visitantes, que son la razón e inspiración de mi aporte a esta página, me he tomado el atrevimiento de dedicarle este artículo a la palabra, que define a tales hechos “casuales”.

La palabra es SERENDEPIA
Es una palabra que, como ya comentaba, no encontraremos en el diccionario de la Real Academia Española. Proviene del inglés «serendipity», y fue utilizada por primera vez por el político, escritor e innovador arquitecto británico Horace Walpole, hará unos 250 años, cuando hacía referencia al cuento de hadas persa «Los tres príncipes de Serendip», quienes siempre estaban «haciendo descubrimientos, accidentales y sagaces, de cosas que no buscaban».

Horace Walpole

La serendipia se describe normalmente, como el proceso accidental e inesperado por el cual descubrimos algo, que en realidad no estábamos buscando.
Entonces esto puede dar pie a pensar que la serendipia es lo mismo que la «chiripa» o la pura suerte. Sin embargo la realidad no es tan simple en este caso, ya que son muchos los autores que consideran que hay algo más detrás de todo el proceso.
El fundamento del verdadero significado de la serendipia, está más ligado a numerosos descubrimientos realizados en el mundo científico, que si bien podría pensarse se produjeron por casualidad, no es menos cierto que se dieron gracias a que sus autores se encontraban atentos y abiertos a lo inesperado (aunque buscasen otra cosa, eso sí). Por tanto entonces, además de actitud, se trata de un proceso activo, no pasivo.
Existe una gigantesca lista de ejemplos al respecto, de los cuales traigo algunos, como verán, en algunos de ellos, no los considerarán como importantes y mucho menos científicos, pero sería mejor, verlos desde el punto de vista de la incidencia que han tenido, en su contexto histórico, en la vida de sus descubridores y en la humanidad.

Penicilina


Inventor: Sir Alexander Fleming, científico.

Lo que intentaba hacer: Irónicamente, Fleming estaba estudiando bacterias de estafilococo, buscando una “droga mágica” que pudiera curar enfermedades. Sin embargo, no fue hasta cuando Fleming se “apartó” de experimentos, cuando encontró lo que estaba buscando.

Cómo se creó: El día 28 de septiembre de 1928, Fleming se dio cuenta que una placa de Petri pues las muestras se habían contaminado con una especie de moho que había entrado con el viento, al observar en el microscopio se dio cuenta que el moho estaba matando toda la bacteria a su alrededor. Luego de identificar el moho como hongos de Penicillium, Fleming fue optimista acerca de los claros resultados: el Penicillium eliminaba las mortales bacterias Staphylococcus de una vez por todas. Gracias a este invento y otros antibióticos, la tasa de mortalidad debido a enfermedades infecciosas es ahora mucho menor de lo que era en 1900.

Fleming cilina

Cerillos o fósforos


Inventor: John Walker, químico.

Lo que intentaba hacer: Walker estaba trabajando, en busca de un nuevo explosivo, por lo que probaba diferentes químicos, mezclándolos con madera.

Cómo se creó: Fue por accidente como el químico John Walker, de origen británico, el el 7 de abril de 1827, descubrió la manera de hacer fuego al instante, mediante la fricción, cuando se encontraba trabajando para descubrir un nuevo explosivo, por lo que probaba diferentes químicos y los mezclaba utilizando madera.
En la vara quedaron residuos, que quiso limpiar frotándolos contra el piso, lo que generó el fuego al instante. Posteriormente descubrió que los restos de la mezcla eran clorato de potasio, almidón y sulfuro de antimonio, entre otras sustancias, con lo cual dio inicio a lo que ahora se conoce como cerillos.
De acuerdo con la BBC, Walker comenzó a comercializarlos con el nombre de “luces de fricción”, los cuales estaban hechos de cartón y, posteriormente, de madera, los cuales envasaba junto con un papel de lija para poder encenderlos. Sin embargo, no se consideraba a sí mismo el inventor, por lo que se negó a patentar el descubrimiento.
Es así que el poder encender fuego con sólo un movimiento y de manera segura requirió de muchos años e investigaciones. En 1844, el sueco Gustaf Erik Pasch logró conseguir lo que hoy en día se conoce como cerillos de seguridad, los cuales requieren de una lija que es integrada en cada una de las cajitas para poder encenderse.

John Walker

Coca-Cola


Inventor: John Pemberton, farmacéutico.

Lo que intentaba hacer: Viviendo en Atlanta en 1880, Pemberton vendió un jarabe hecho de vino y extracto de coca bajo el nombre de “Vino francés de coca de Pemberton”, el cual se usaba como una cura para dolores de cabeza, desórdenes nerviosos y al mismo tiempo proporcionar una dosis extra de energía a quienes lo consumieran. Algunas versiones afirman que el motor que llevó a Pemberton a crear este medicamento casero, fue el hecho de evitar la resaca que sufrían quienes ingerían grandes cantidades de alcohol, por aquellos años el consumo de alcohol en los Estados Unidos era muy alto.
Cómo se creó: En 1885, Atlanta prohibió la venta de alcohol, así que Pemberton creó una versión basada puramente en la coca del jarabe mezclada con agua carbonatada y bebida como refresco. El resultado fue una gaseosa perfecta para la era de la templanza, un “tónico cerebral” llamado Coca Cola.

John Pemberton

Galletas con chispas de chocolate


Inventor: Ruth Wakefield, dueña de Toll House Inn, en la carretera de Massachusetts.

Lo que intentaba hacer: Ruth sólo quería hacer galletas de chocolate.

Cómo se creó: Wakefield les agregaba, a las galletas, frutos secos, nueces y chocolate en polvo; no obstante, en una ocasión, mientras hacía una bandeja de galletas en 1930, Ruth olvidó estos ingredientes y decidió sustituirlos por un trozo de barra del chocolate semidulce. Para la sorpresa de Ruth, el chocolate no se derritió, conservó su forma y le dio una textura más cremosa a la galleta. Los comensales quedaron fascinados con el nuevo invento, y las recomendaciones al restaurante se volvieron populares en toda Nueva Inglaterra.

Ruth Chocochispas

Potatoes chips (Papas fritas)


Inventor: George Crum, un chef en el restaurante Carey Moon Lake House en Saratoga Springs, Neva York.

Lo que intentaba hacer: Crum trataba de servir a un cliente papas a la francesa, en el verano de 1853.

Cómo se creó: Esta persona seguía regresándole sus papas a la cocina pidiéndole que fueran más delgadas y crujientes. Crum, quien justamente no tenía la virtud de ser paciente, perdió el control, rebanó las papas muy delgas y las frió hasta que estuvieran duras como piedras. Para la sorpresa del chef, al consumidor le encantaron.

Papitas Crum

El marcapasos


Inventor: John Hopps, ingeniero eléctrico.

Lo que intentaba hacer: Hopps estaba conduciendo una investigación de la hipotermia y trató de usar la calefacción de frecuencia de radio para restaurar la temperatura del cuerpo.

Cómo se creó: Que estaba investigando los efectos del calentamiento por radiofrecuencia sobre la hipotermia en 1941. Descubrió que si el corazón dejaba de latir cuando su temperatura caía, se podía volver a poner en marcha artificialmente, utilizando la estimulación mecánica o eléctrica para hacerlo latir. Esta realización lo llevó al marcapasos en 1951.

John Hopps

Boligoma (Borrador)


Inventor: James Wright, ingeniero en General Electric.


Lo que intentaba hacer: Durante la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de Estados Unidos necesitaba pegamento para las llantas de los aviones, botas de los soldados y otras cosas parecidas. Wright estaba tratando de hacer un sustituto hecho de silicón, ya que era un material bastante disponible.

Cómo se creó: Durante una prueba con el aceite de silicona en 1943, Wright agregó ácido bórico a la substancia. El resultado fue un desastre pegajoso. Fue bautizada como masilla de nuez y masilla de rebote. Aunque no podía darle un uso práctico, la impracticabilidad de la Boligoma es lo que la hace increíble.

James Wright

Horno de microondas


Inventor: Percy Spencer, ingeniero de Raytheon Corporation.

Lo que intentaba hacer: En 1946 Spencer trabajaba rodeado de magnetrones, unos dispositivos que transforman la energía eléctrica en microondas electromagnéticas que utilizan los radares.

Cómo se creó: Mientras experimentaba con un magnetrón, una barrita de chocolate, que llevaba en un bolsillo se comenzó a derretir. Le pareció fascinante y quiso hacer unas cuantas pruebas más para comprender lo que había sucedido, así que colocó una sartén con un huevo y un recipiente de palomitas de maíz cerca del generador. Después de un rato, Spencer comprobó asombrado, que el huevo estaba perfectamente cocinado y las palomitas habían reventado, mostrando esa particular capa blanca esponjosa que indica que están listas para comer. Teniendo ya un total de 120 patentes, Spencer había descubierto, que la exposición a microondas electromagnéticas de baja intensidad calienta los alimentos. Sabía que tenía en sus manos un aparato revolucionario y un facilitador para los cocineros.

Percy Spencer

Sacarina


Inventor: Constantine Fahlberg, investigador en la Universidad de Johns Hopkins.

Lo que intentaba hacer: Fahlberg trataba de encontrar un nuevo uso para el alquitrán de hulla en 1879.

Cómo se creó: Al llegar a casa después de un duro día de trabajo, Fahlberg se dio cuenta que los panecillos de su esposa estaban más dulces de lo usual. Pidió a su esposa que lo probase, pero ella no percibió nada extraño en su trozo. La bombilla se encendió en ese preciso instante sobre la cabeza del químico: el edulcorante no estaba en el pan, sino en sus manos.
El ingrediente secreto: el químico, que eventualmente sería conocido como sacarina, había estado en sus manos después de su trabajo en el laboratorio. El investigador inmediatamente pidió la patente y elaboró su producto.

Constantine Fahlberg

Cereal (Hojuelas de maíz)


Inventor: John and Will Kellogg, hermanos y empresarios de desayuno.

Lo que intentaban hacer: Los hermanos intentaban hervir granos para hacer granola.


Cómo se creó: En 1898, accidentalmente dejaron una taza de granos cocidos en la estufa por varios días. La mezcla se volvió mohosa, pero el producto que emergió estaba seco y grueso. Después de algunos experimentos, se deshicieron del moho y crearon el cereal.

Los Kellogs

Slinky (El resorte de juguete)


Inventor: Richard James, ingeniero mecánico.

Lo que intentaban hacer: En 1943 James estaba intentando perfeccionar una nueva gama de resortes que ayudaran a mantener el equilibrio en los buques.

Cómo se creó: James estaba trabajando con resortes de tensión cuando uno de ellos se cayó sobre un escalón, James observó que “anduvo” en vez de caer al suelo.
Tras intentarlo vender como juguete, no tuvo mucho éxito. Hasta la Navidad de 1945. Entonces, la tienda Gimbels, en Filadelfia, mostró en el escaparate su creación y se vendieron 400 slinkys en 20 minutos. Pero no es solo un juguete: permite realizar numerosos tipos de experimentos caseros sobre la propagación de ondas longitudinales y transversales.

Richard Slinky

Descubrimiento de América


Inventor: Cristobal Colón, navegante y cartógrafo Italiano.

Lo que intentaban hacer: Colón en realidad pretendía encontrar una ruta hacia las Indias por el oeste.

Cómo se creó: El 12 de octubre de 1492, un grupo de españoles liderados por el italiano Cristóbal Colón, llegó a una isla llamada Guanahaní, después de cruzar el océano Atlántico. Aunque ellos pensaron que estaban en las Indias (en Asia), en realidad habían descubierto un nuevo continente: América.

Cristobal Colón

De un comics


¡Contra el maaaaaaal, la hooormigaaa aaatómicaaaaa!

Mi opinión


Muchos de los seres humanos tenemos, por conducta aprendida-obligada o no-, la tendencia a menospreciar o subvalorar e inclusive ser peyorativos, con lo realizado por otros, por citar un ejemplo: Todavía hay quienes dicen y declaran, abiertamente, su duda acerca de la llegada del hombre a la luna.
Creo que ya, amigao lectorao, tienes un más claro de que no todo es cuestión de casualidad, pues si tienes la disposición, atención y la actitud adecuada, bien puedes terminando por ser un descubridor por serendipia.
La invitación es pues, a estar más atentos a todo lo que sucede a nuestro alrededor, porque siempre el Universo nos está brindando oportunidades, para descubrir cosas en la vida, por la vida y para la vida.
Si todos los seres humanos, nos permitiéramos la oportunidad de ver hacia nuestro interior y prestar atención a lo que nuestro ser clama, seríamos más humanos.
Sabes algo de serendipia, lo suficiente como para atender a alguien ¿Qué tal si aceptas crear al ser que te acompañará siempre? ¿Al que no te abandonará nunca? ¿Quién? ¡Tu!

Para reflexionar


“Sólo una mente educada, puede entender un pensamiento diferente al suyo, sin necesidad de aceptarlo”. Aristóteles.


“En realidad, las cuentas de serendipia de uno por ciento de las bendiciones que recibimos en la vida, el trabajo y el amor. El otro 99 por ciento se debe a nuestros esfuerzos”. Peter Mc Williams.


Un par de curvas, en un cuerpo, descarrila a cualquiera, pero un alma recta enamora al que vale la pena”. Iván Inzunza.


“Me gusta la lluvia, porque trae consigo el olor del cielo”. Makoto Shinkai – El jardín de las palabras.
“Es mejor conquistarte a ti mismo que ganar mil batallas. Entonces la victoria será tuya”
Buda.


“La vida no se trata de encontrarte a ti mismo, sino de crearte a ti mismo”. George Bernard Shaw.

Me despido con una frase del Bardo, el dramaturgo, escritor, poeta y actor inglés William Shakespeare.

Miguel Alberto Zurita Sánchez. ¡No Más MGF´S! Coro 11/ 12 / 2.020.