Opinión

¡Entre ciencia y vivencias, se desenvuelve nuestra vida! (Parte 1). Por Miguel Alberto Zurita Sánchez


¡Curioseando…..entre aviones y aeropuertos!

Mafalda y Susanita

Hay muchas personas que dicen, “que sabroso es viajar, pero viajar en avión”, y efectivamente, tienen razón, porque a pesar de todos los martirios, para abordar, corre-corre, apuros, ahora las mascarillas, empujones, las infaltables necesidades fisiológicas de última hora, amén de los indescifrables mensajes de los altavoces de los aeropuertos y los inusuales, pero que también ocurren, cambios de puerta de embarque.


¿Qué decir? De cuando ya se está en el interior de la aeronave, donde todos sin excepción, tienen su asiento alfanuméricamente asignado y, aún así, no dejan de haber los respectivos despelotes, encalamucamientos (Como diría el Prof. Víctor “Tito” Guerra); cuando se escuchan expresiones como “Éste es el mío” “Yo voy allí” y vainas así por el estilo.


Una vez, estando todos acomodados, se abre el sistema de comunicación interna de la aeronave y se deja oír la voz del capitán, quien al parecer se mete un trozo grande de queso, en la boca y dirigiéndose a todos, da el tiempo de vuelo, altura y velocidad de crucero, condiciones atmosféricas y saludos en su nombre y el de la tripulación de cabina, pero no falta el llanto de niños o los gritos de algún niño mal enseñado o el niño que se sube sobre el espaldar del asiento delantero o, en medio de su inocente falta de conciencia y respeto, le da pequeñas, pero fastidiosas patadas, al espaldar delantero, esto acompañado de las expresiones, de una Mamá, con la mirada incólume y adolescente de acción, de un Papá, “Deja” “Ten cuidado” “Te vas a golpear” “Bájate “, pero rara vez le dicen “No lo hagas, porque molestas” “Pide disculpas”, etc, expresiones que, aprovechando la oportunidad, sirven para ayudar a educar la conducta de un niño.


Tampoco faltan, quienes, amparados por su corpulencia, hacen uso de su asiento+ pico (el de la vecina o vecino). Y ¿Qué decir de los que duermen y dejan caer parte de su humanidad, al compañero de al lado?


Desde luego que no dejan de asistir los que, en conjunto, para darse ánimo hacen chistes pesados y mal gusto, usando como motivos, fallas o catástrofes.


Y también están los que creen, sentirse como en casa y tomando por asalto los toilets, se apoltronan en los W.C y casi duermen una siesta, mientras la cola, para hacer uso de los sanitarios, se va pronunciando hasta llegar a límites, donde los sobrecargos o azafatas, tiene que intervenir, golpeando la puerta y al mismo tiempo dicen “¿Señora, señor se encuentra bien?” “¿Está todo bien allí?” “¿Necesita ayuda?”


Por fin llega la hora y momento del descenso y aterrizaje; el capitán del vuelo se introduce nuevamente algo en la boca y hace los anuncios y notificaciones respectivos, acerca de la hora de llegada, las condiciones climáticas y la hora local en el aeródromo destino, no olvidar los equipajes de mano y las gracias por preferir a su línea aérea.


Luego, ya tocando tierra, casi como al unísono, se produce el aplauso, al mismo tiempo que se escucha, “Señores pasajeros, se les recuerda no soltar los cinturones hasta tanto la aeronave se haya detenido completamente, se les recomienda tener cuidado, al abrir los compartimientos de equipajes de mano, ya que estos se pudieron haber desplazado, durante el aterrizaje. El desembarco se hará en el orden siguiente, primero la primera clase o bussines y luego la clase turística desde los primeros puestos hasta los últimos, es en esos momentos, cuando se oye una melodía al ritmo de los clic´s de los cinturones, los clac´s de las compuertas de los compartimientos y el apretujamiento de la gente, desde los últimos asientos, para salir del avión, no se deja esperar, como si éste fuese a salir volando de nuevo, llevándose a la gente consigo, en conclusión otro despelote, pero “que sabroso es viajar, pero viajar en avión”.


Si se quiere, éstas son algunas vivencias y experiencias, que cotidianamente se experimentan entre aeropuertos y aviones, sin embargo, a pesar de todo, no nos podemos separar de toda la ciencia y su influencia, aplicadas en el vuelo de un avión, por esa razón, acá comparto, con nuestra(o)s apreciada(o)s lectoras y lectores, cierta información científica, que se aplica o tiene relación estrecha con el vuelo de un avión.


¿Para qué sirven los agujeros de las ventanillas de los aviones?


Quienes al momento de escoger ventanilla o pasillo eligen lo primero, seguramente ya están familiarizados con un orificio milimétrico en la parte inferior del vidrio, de las ventanillas. Y quienes no, es probable que con esta nota se enteren de que, en las ventanillas de los aviones, existe un agujero. En ambos casos, la pregunta es: ¿para qué sirve?


Ese pequeño orificio, ayuda a equilibrar las presiones interna y externa de la aeronave.


¿Cómo funciona?


Si bien suele pasar inadvertido, las ventanillas de los aviones están formadas por tres capas: una exterior, de carácter estructural, y que en caso de romperse supondría la descompresión de la cabina; una intermedia, que también forma parte del fuselaje del avión -El fuselaje es el ‘cuerpo’ de un avión, su estructura primaria; es el recubrimiento que alberga la cabina de mando, el espacio para el transporte de pasajeros o para la bodega de carga- y es donde se ubica este agujero. Y una interior, que es prácticamente decorativa y cuya única función es, que los pasajeros no rayen el panel intermedio, que es donde se ubica este pequeño orificio.


Marlowe Moncur es director de tecnología de GKN Aerospace, empresa líder en fabricación de ventanillas para cabinas de pasajeros. Según su propia definición, “el respiradero, nombre oficial del agujero en cuestión, sirve como una válvula que permite que la presión del aire de la cabina de pasajeros y la del aire que hay entre el panel externo y el central se equilibren. Asegurando que la presión de la cabina, durante el vuelo, se aplique sólo al panel externo, preservando así el panel central, para situaciones de emergencia”. Este orificio también ayuda a que no se empañe el cristal y a que no se acumule hielo, debido a los constantes cambios de temperatura que sufre la aeronave.


Su función, entonces, es regular y equilibrar la presión entre ambos cristales, haciendo que la presión durante el vuelo se aplique sólo al panel externo y, en caso de que este se rompa, contener la despresurización. Cuando el avión despega la presión del aire en cabina empieza a disminuir y a partir de 3.000 metros no hay suficiente oxígeno para que los pasajeros respiren con normalidad, por lo que es necesario mantener la presión dentro de la cabina. Por eso los aviones están preparados para que, por debajo de una presión equivalente a 4.500 m, se activen automáticamente las máscaras de oxígeno.

El Chiquito

¿Por qué hay que subir las persianas de las ventanillas del avión al despegar y al aterrizar?


Muchas veces habrán encontrado con que, la azafata o sobrecargo de turno, les recuerda que hay que dejar subidas las persianas de las ventanillas del avión al despegar y al aterrizar. La mayoría de compañías aéreas obligan a sus pasajeros a mantener arriba la persiana y no es para que puedan disfrutar de las vistas precisamente.


La razón es puramente por motivos de seguridad en los dos momentos más críticos de cada vuelo: el despegue y el aterrizaje. En caso de emergencia, tener las ventanillas subidas, facilita las labores de los equipos de rescate para que puedan ver dentro de la aeronave. Además, hace una doble función, porque también permite que tanto los pasajeros, como los miembros de la tripulación, puedan alertar si ven algo raro.


La oficial de seguridad aérea, Saran Udayakumar, ha explicado los motivos en Quora. “La tripulación de cabina sólo tiene 90 segundos para evacuar el avión, independientemente del tamaño del mismo. Con el fin de hacer esta labor posible se prepara el avión antes de cada vuelo, para facilitar una posible evacuación. Otro ejemplo son las salidas de emergencia, donde sólo se pueden sentar adultos sanos que puedan actuar de forma rápida, en caso de emergencia. Lo que quiere decir que las persianas subidas de las ventanillas, forman parte del plan de emergencia. Permiten ver de forma rápida lo que pasa dentro y fuera, así el personal de emergencia puede ver el interior de la cabina para evaluar la situación”, explica.


No hay que olvidar que, normalmente, los bomberos utilizan hachas o material pesado para abrir agujeros en el fuselaje. Ver lo que hay al otro lado de la ventana les permite saber por dónde no hay peligro de dañar a nadie.


Otra de las peticiones que suele hacer la tripulación a sus pasajeros, por motivos de seguridad, es la de plegar las mesas y enderezar los asientos. Que esté todo colocado como recomiendan, permite movimientos más rápidos en caso de evacuación.


¿Por qué casi todos los aviones de pasajeros están pintados de blanco?


Quizá te lo has preguntado alguna vez. O quizá no, pero el diseño blanco de los aviones no es algo aleatorio. Todo está pensado y tiene un motivo, y aunque cada compañía tiene un símbolo, logo o dibujo característico, para que puedas diferenciarlo entre todos los medios de transporte, no verás que corrientemente se vuelvan locos, pintando sus alas de azul, verde o rojo. ¿Cuál es la razón? Uno de los motivos principales es que la pintura blanca refleja la luz solar, lo que ayuda a mantener la aeronave fresca y minimizar cualquier daño potencial de la radiación solar, y eso es algo que probablemente agradeces, si tienes que pasarte 13 horas montado en el mismo aparato, rumbo un país asiático como Vietnam, con el sol apuntando a tu ventanilla. Además, este color envejece mejor que otros más vistosos, es más fácil de mantener y cuesta menos.


El enfriamiento exterior


Para mantener los aviones lo más livianos posibles (con motivo de reducir los costos en combustible), están hechos de materiales compuestos, que necesitan protección contra el calor del sol, según explicó en ‘Business Insider’ el profesor de aeronáutica John Hansman: «cuanto más fría sea la pintura que protege el exterior, se requerirá menos enfriamiento en el interior, lo que se traduce en menos gastos».


Un pote de pintura no supone mucho precio, pero las aerolíneas necesitan mucha para cubrir un avión completo (especialmente un Boeing 747 o un Airbus A380). Además de que esta, puede agregar media tonelada a su peso. Esa es otra razón por la que las aerolíneas prefieren diseños minimalistas y simples. Piensa por un momento en algunos que conozcas y observarás que todos son, por norma general, bastante sobrios. Cuesta más pintarlos cuando agregas muchos colores o capas diferentes, y además pesaría más, lo cual no es conveniente, teniendo en cuenta que tiene que despegar y alzar el vuelo muy a menudo.


Además, el blanco, para bien o para mal, se ensucia rápido, lo cual en este caso es beneficioso. Es posible que hayas notado que los aviones más viejos se ven particularmente sucios, especialmente alrededor de las puertas, lo que significa que las grietas y las abolladuras, en el fuselaje de la aeronave, se pueden ver más fácilmente con este tipo de pintura. Además, a la hora de vender un avión o alquilarlo, es más sencillo si es blanco y no está pintado con colores corporativos. Y dirás, las aerolíneas a veces pintan aviones enteros con diseños que no son de ese color, como el famoso avión Air New Zealand All Blacks Boeing 777. Tienes razón, si bien estos son caros de pintar y no ofrecen la protección que esta pintura proporciona, como se mencionó anteriormente, se usan con fines promocionales, lo que en parte ayuda a compensar el aumento del costo.

Los grandotes


Las peores cosas que puedes hacer en un avión


Si vas a pasar muchas horas en un vuelo, lo mejor es que tus normas de conducta sean un poco decentes, para no molestar a todas las personas que viajan contigo.


Llegas al aeropuerto apresurado, cargando con la maleta, esperas colas interminables y te desesperas yendo al baño y a comprarte un café hasta que finalmente embarcas. Parece que ya ha pasado lo peor, ¿no? Ahora sólo tienes que recostarte en tu asiento y esperar a que esa máquina surque el cielo contigo adentro y te lleve a tu destino. Pero, ¿y si te toca un compañero que te fastidia las 2, 8 o 16 horas que vas a pasar ahí adentro? Entonces, la cosa cambia. Nadie apostaría por tener que lidiar con olores, ruidos y hábitos desagradables, así que lo mejor es que no te conviertas en ese compañero de asiento detestable, que hace el vuelo insoportable a los que están a su alrededor. Para eso, sigue estas recomendaciones y evita algunas cosas, que quizá ni siquiera habías pensado, que pudieran molestar al resto.


Acaparar los apoyabrazos


Ya sea en el cine, en un tren o en un bus, siempre hay una persona que cree que los apoyabrazos son suyos y coloca, sin ningún pudor, su extremidad, sin dejar espacio para los demás. Una recomendación: ya que estás junto a la ventanilla o el pasillo y no te ha tocado el terrible asiento de en medio, (sí, ese que nadie quiere) por lo menos deja que la persona, que está sentada ahí, se ponga un poco cómoda. Es lo menos que puedes hacer.


Quedarte dormido en tu vecino


Los aviones no son los sitios más cómodos para dormir, todos lo sabemos, pero si lo de los apoyabrazos podía ser una actitud, cuanto menos cuestionable, que tu cabeza caiga cómodamente hacia el hombro de la desconocida o el desconocido, que tienes al lado, puede ocasionar muchos momentos incómodos. Respeta su espacio personal y asegúrate de dormir con la cabeza apoyada hacia atrás o acomodada en una almohadilla para el cuello.


Los pies


Puede que te apetezca quitarte los zapatos, pero no todo el mundo quiere pasar el viaje expuesto al olor a queso roquefort. Para tener mayor comodidad, otra cosa que hacen algunas personas es poner los pies entre los asientos. No molestes a tus vecinos, que hay otras formas de sobrevivir a un vuelo largo, si te duele la espalda: levántate, camina por el pasillo y evita el riesgo de trombosis venosa profunda (TVP) o el síndrome de la clase turista (TVP o el síndrome de la clase turista, es un asunto vascular, que puede producirse por no moverse, durante largo tiempo, provocando la formación de coágulos en las venas de las extremidades inferiores).


El desagradable volumen


Ya sea porque vas con un grupo de amigos y están bromeando en voz alta acerca de qué harían si el avión se cae en picada, o porque estás viendo una película en tu portátil sin los audífonos puestos, piensa un poco en los demás. Quizá el resto de pasajeros quieran descansar, dormir o simplemente ir en silencio. Puede que esto te suene descabellado y creas que nunca serías tan maleducado, pero, ¿en cuántos vuelos has estado que ha sucedido algo así?


Con los más pequeños sucede algo parecido. Volar con niños o bebés no es fácil porque es bastante probable, que se pongan a llorar cuando el vuelo arranque. Procura llevar dulces o chupetas, para aliviar el dolor que la presión pueda causar en sus oídos y asegúrate de llevar muchos entretenimientos, para que no les dé tiempo a aburrirse. Y, recuerda, como explican en ‘The Active Times’: «Un niño dormido es un niño tranquilo».


Acaparar los compartimientos de cabina


Un problema frecuente en los vuelos, que permiten maleta de mano, es el hecho de que, a la hora de la verdad, siempre falta espacio. Los compartimientos superiores se llenan rápido y los pasajeros, que entran de último, suelen quedarse sin espacio.


Lo mejor es que no abarrotes estas zonas con elementos que puedes guardar fácilmente en tu asiento (como abrigos o prendas de vestir). Colócalos en tu regazo o a tus pies.


Correr para bajar del avión


Tenlo claro: todo el mundo quiere salir de ahí cuanto antes. No es muy probable que alguna persona prefiera quedarse en el avión a visitar las Islas Fiji.


Pero esto sucede en todos los vuelos: tan pronto como el avión aterriza, todo el mundo se levanta del asiento, agarra sus bolsos o maletas y comienza a empujar hacia las salidas. Inevitablemente, las obstruye y el proceso es más lento. Espera tu turno.


Aplaudir cuando el avión aterriza


Nadie sabe muy bien, por qué a la gente le gusta aplaudir cuando un avión aterriza. ¿Es porque todo el mundo ha llegado a tierra sano y salvo? ¿Para agradecer su labor al piloto? Sea como fuere, es mejor no hacerlo: aterrizar un avión es una hazaña cotidiana con una enorme tasa de éxito y el estruendo de todos los aplausos a menudo ahoga anuncios importantes de la tripulación de vuelo.

Las Peores cosas que puedes hacr en un avión


El momento perfecto para ir al baño en el avión


Todo el mundo tiene necesidades fisiológicas y de igual manera cuando estás a 10.000 metros de altura, entonces ¿cuándo debes ir sin molestar a nadie?


Ir al baño en un avión no es la mejor parte del viaje, especialmente si vas a hacer aguas mayores (defecar). Estos espacios son muy pequeños y siempre hay cola, lo que provoca una escasa privacidad. Pero la ayuda ya ha llegado, pues un asistente de vuelo (en ingles cabin crew) ha revelado el momento ideal para ir al sanitario y estar cómodo, cuando tu cuerpo pide a gritos ir al sanitario. Erika Roth asegura que los dos momentos idóneos para acudir son: justo cuando la señal del cinturón de seguridad se quita o al ver el servicio de comidas y bebidas comenzando a desplazarse por el pasillo. Si acudes cuando Roth dice, deberías obtener hasta diez minutos de paz y tranquilidad, pero si sobrepasas más de ese tiempo, sólo conseguirás que algún sobrecargo o azafata (en ingles flight attendant) golpee la puerta, te interrumpan y te sientas incómodo. Erika Roth asegura que se aprecia mucho la rapidez en la utilización de los aseos, ya que «el hedor puede invadir la cabina rápidamente». Confiesa que, hace unos años, un vuelo de una de las compañías británicas más conocidas, se vio obligada a regresar a Londres, debido al mal olor que emanaba de un W.C colapsado.


El concejal de Herstmere Abhishek Sachdev se encontraba en aquel vuelo y tuiteó: «¡Insano! ¡Nuestro vuelo de BA a Dubai regresó a Heatdrow por una «mierda» apestosa, 15 horas para el próximo vuelo…!». Lo ocurrido fue publicado y muy comentado por la prensa inglesa. «El piloto pidió que toda la tripulación se reuniese y entonces supimos que pasaba algo raro», comenta en ‘Daily Mail’. La tripulación de cabina no fue capaz de solucionar el problema y el olor se hizo insoportable, para los pasajeros cercanos al baño, forzando la vuelta del avión, que ya estaba cerca de Bruselas (Bélgica). «Por medio del sistema de altavoces interno, explicaron que era excremento fecal líquido y que debían de marcha atrás», explicó Sachdev.


La aerolínea ofreció una disculpa y una compensación por los imprevistos sucedidos (hotel y alimentación), aunque el concejal afirmó que el equipo de vuelo no estaba preparado y que debían recibir una indemnización».


Recomendaciones


Es necesario tener en cuenta una serie de recomendaciones para que estos espacios, destinados exclusivamente a las necesidades fisiológicas, sean utilizados adecuadamente: 1) No vayas descalzo: si no quieres mojar las plantas de tus pies con líquidos sospechosos. 2) Baño adecuado: muchas compañías distinguen entre sanitarios para mujeres y hombres, si te tocase viajar, con una de estas compañías, entra al correcto. 3) No ensucies: es lo lógico, ¿verdad?, pero es algo en lo que hay que insistir. Habría que dejarlo mejor de como lo hemos encontrado, para que la siguiente persona pueda utilizarlo a gusto. Higiene, ante todo. 4) Tiempo: intenta tardar lo menos posible, quizá haya alguien esperando y no aguante más. 5) Momento: trata en lo posible, de no estar usando el sanitario, cuando el avión atraviesa una zona de turbulencia, para eso hay que estar pendiente de las informaciones del capitán de la aeronave.


¿Dónde van los residuos?


La mayoría de las personas rehúsan utilizar estos sanitarios. En viajes cortos no hay rollo, pero en los largos no queda más remedio. Algunos piensan en que la taza los va a succionar, por el sonido que produce al oprimir el botón o tirar de la palanca, pero no hay que asustarse, es imposible salir por ahí. El W.C es igual que el que tenemos en casa, salvo porque los desechos no van a las alcantarillas, ni se tiran al exterior (seguro que muchos han pensado que salen disparados, como pedrá´eloco). El avión tiene un sistema de manejo de líquidos, que los transporta a un depósito donde se almacenan durante el vuelo y, al aterrizar, un camión se encarga de vaciar su contenido.


Pensando y diciendo


Como podemos ver, nuestra cotidianidad y la ciencia se interrelacionan de tal manera, que puedo decir, sin temor a equivocarme, que nuestra cotidianidad es ciencia.


Considerando que viajar en avión, tal y como hemos visto, puede resultar para muchos muy estresante así, como para otros incómodo, desagradable o cualquier otro adjetivo, que quisiéramos agregar, es muy razonable reflexionar en torno a que, al abordar un avión, deberíamos adoptar una actitud de solidaridad, de respeto por la individualidad de cada quien, de transigencia, de compartir y, ¿por qué no? De vernos como una familia, pues a pesar de que hay quienes viajan en primera clase y otros en clase económica o turista, todos viajaremos, durante varias horas, en el mismo tubo estrecho a presión, como es un avión.


La tripulación de cabina, es gente preparada para asistir a la(o)s pasajera(o)s, en cualquier manifestación de apoyo o necesidad, lo que no nos da derecho como clientes, a hacerles la vida un infierno si quisiéramos, pues no hay que olvidar, en ningún momento, que son seres humanos, que tienen familia y vida propia y privada y, al igual que todo el resto del mundo, tienen sus situaciones particulares y personales que atender y a las cuales dedicarle tiempo, que es igual que dedicarle vida.


Lo que quiero hacer ver, con esto, es que por el simple hecho de ser clientes y estar pagando, bien por ir en primera clase o en turista o económica, además de que la tripulación de cabina está haciéndonos un servicio, no debemos dejar que nuestra arrogancia, idiosincrasia o forma de ser, supere nuestra amabilidad, buenos hábitos y buenas costumbres. Con esto dejo la invitación abierta a seguir las recomendaciones y a acudir a lecturas y talleres de crecimiento personal, PNL, desarrollo de la autoestima, etc, con miras a “convertirnos en personas, como propuso Carl Rogers” y ser mejores seres humanos, poniéndoles en práctica en nuestros próximos viajes.


De un comic


«¡Ey, Ey, Ey, Ey, Ey!» «Yo soy más listo, que un oso común»El Oso Yogui


Un nuevo tip – Película recomendada


Título:
Un maridaje perfecto o Tal para cual


La historia trata de una emprendedora ejecutiva vinícola de Los Ángeles quien, para ganarse a un cliente importante, viaja hasta Australia a trabajar en un criadero de ovejas, donde cruza flechazos con un tosco y misterioso lugareño.


Fecha de estreno: 19 de mayo de 2022
Director: Stuart McDonald
Intérpretes: Victoria Justice, Adam Demos, Nicholas Brown, Korey Williams, Emma Kate Lawrence, Britt Goodwin, Samantha Tolj
Género: Comedia, Romance
Productora: Hoodlum Entertainment , ganadora de un premio Emmy y BAFTA, quienes, junto con la Agencia de Protección Animal, garantizaron que todos los animales que aparecen estuvieran seguros.


Es parte de la cartera de nuevas películas de NETFLIX.

Frases para pensar


“No me gusta la palabra tolerancia, pero no encuentro otra mejor. El amor empuja a tener, hacia la fe de los demás, el mismo respeto que se tiene por la propia” Mahatma Gandhi


Cuando miro el mundo soy pesimista, pero cuando miro a la gente soy optimista” – Carl Rogers


“Supongo que es tentador tratar todo como si fuera un clavo, si la única herramienta que tienes es un martillo” Abraham Maslow


“Si no creemos en la libertad de expresión para la gente que despreciamos, no creemos en ella en absoluto” Noam Chomsky


“Las emociones inexpresadas nunca mueren. Son enterradas vivas y salen más tarde de peores formas” Sigmund Freud


«Los tímidos tienen miedo antes del peligro; los cobardes, durante el mismo; los valientes, después» Johann Paul Friedrich Richter – Jean Paul

Me despido con una frase de uno de mis maestros, que la vida me ha regalado y a quien he bautizado como el filósofo viajero, me refiero a Rodolfo Enrique Cabral Camiñas, mejor conocido como Facundo Cabral.

Miguel Alberto Zurita Sánchez. ¡No Más MGF´S! – Coro 13 / 07 / 2.022

Concorde. Frank Pourcel

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