Opinión

¿Seres humanos incompletos?. Por Miguel Alberto Zurita Sánchez

Normalmente, entre nosotros, cuando vemos a alguien a quien le falta parte del todo, que forma el cuerpo humano, le agregamos un calificativo, p.e.: mocho o mocha, si es un discapacitado capilar, le llamamos calvo o pelón, si vemos una persona con anoftalmía parcial, la llamamos tuerta; pareciera que es algo sin importancia y “normal”, el hecho de que tildemos a una persona con cualquier tipo de “señales o marcas particulares”, sin embargo no nos percatamos, de que a veces hasta de forma inconsciente, podríamos estar contribuyendo negativamente en ellas, al punto de influir en hacer crecer su pena, su desestimación, su desmotivación, su autorechazo, etc. También en otras oportunidades, nos comportamos más dañinamente, cuando los tomamos como motivo de burla, llegando al extremo de tratarlos peyorativamente hasta incurrir en vejámenes.
En muchos casos, simplemente actuamos así, porque con respecto a nosotros, ellos o ellas son “personas incompletas”, razones por las cuales “están obligados a estar por debajo de nosotros”, asimismo en muchos casos, encontramos como reacción a esas acciones nuestras, actitudes o conductas desarrolladas desde la ira, el odio, la venganza, el resentimiento, etc.
Sin embargo, se dan casos en los cuales, los malos tratos, en lugar de aplastarles, les sirve de motivación, inspiración o estímulo y, desde el suelo donde los hemos llevado a morder el polvo, son capaces de levantarse, erguirse y erigirse, transformándose en personas humanas y exitosas.
Hoy quiero compartir, con todos los lectores de almargendeltiempo, parte de la vida de seis personas, las cuales han vivido, sufrido y padecido tratos, que van desde la lástima hasta lo más inhumanos. Se trata de “personas incompletas”físicamente unas porque lo son desde su nacimiento y otras porque, en el desarrollo de su existencia y debido al tipo de actividades, que llegaron libremente a escoger, sufrieron accidentes que los transformaron en “personas incompletas”.

Diana Carolina Gutiérrez, una colombiana ejemplo de fortaleza y motivación.

Diana Carolina Gutiérrez

Diana Carolina Gutiérrez es una mujer colombiana, cuya historia de vida sirve de motivación y reflexión, para todas aquellas personas que, teniendo o no un impedimento físico, se limitan al desarrollo de sus actividades.
Para Diana Carolina Gutiérrez la ausencia de brazos no ha sido un impedimento para desarrollarse como profesional, como madre, como persona. Por el contrario, le ha convertido en un ejemplo, de cómo los obstáculos pueden ser superados, cuando se cuenta con el valor y el arrojo para hacerles frente.
El haber nacido sin sus dos brazos, no fue limitante para crecer a nivel personal y profesional, pues a sus 33 años de edad, entendió que las barreras no existen para el ser humano, siempre que haya fortaleza, empeño, dedicación y aceptación.
Abogada, coach, madre de familia, destacada trabajadora de la Alcaldía de Bogotá, no se siente diferente a cualquier otra persona y así lo hace saber en las charlas motivacionales que imparte. En su cotidianidad atiende a su hijo, cocina, se maquilla, maneja su computadora y teléfono, se desplaza en transporte público, sin contar su afición por la música y la natación.
Diana Carolina asegura, que en principio fue muy duro enfrentarse a su realidad, siendo víctima de acoso en el colegio, incluso de bromas por parte de sus compañeros de estudios, que lograban afectarla.
“Un día me escondieron un zapato, evidentemente yo realizo todas mis actividades, dentro de ellas, la escritura con los pies. Hallé el calzado sobre un armario del salón y nadie quería colaborarme. Tome una regla y la sujeté a mi boca y pude tomar mi zapato; en ese instante todos se sorprendieron y les dije que las limitaciones físicas tenían solución siempre y cuando se contara con las herramientas, pero que ellos tenían que trabajar fuerte para deshacerse de sus limitaciones intelectuales”, narró.
Desde ese momento asegura, que comenzó en ella una nueva persona. A pesar de que su madre siempre estuvo apoyándola; en su juventud entendió, que ”esta es mi cruz y debo cargarla”, agregó.
Para ella y en su entorno, la frase “no puedo”, es inaceptable.

Claudio Vieira de Oliveira, el hombre con la cabeza al revés.

Claudio Vieira de Oliveira


Cuando Claudio Vieira de Oliveira nació, los médicos le dijeron a su madre, María José, que lo dejara morir. Así de impactados estaban los galenos con su nacimiento, pues pensaron que Claudio distaba de todo aquello a lo que la ciencia considera “normal”. Ahora Claudio es un hombre exitoso, que ayuda a los demás a través de sus charlas motivacionales.
Claudio Vieira de Oliveira tiene 37 años, nació en Monte Santo, Brasil. Claudio sufre de artrogriposis, una condición que fusiona las articulaciones, dejando a quienes padecen este síndrome, imposibilitados de utilizar las extremidades. La artrogriposis ocasiona que los brazos roten hacia dentro, mientras que las piernas lo hacen hacia afuera; las rodillas y codos sin flexibilidad de extensión; las muñecas y dedos están flexionados.
La artrogriposis congénita, no es una enfermedad en sí misma, más bien se trata de un síndrome clínico, muy poco común, pues afecta a uno de cada 3,000 nacimientos.
Pero la razón por la que este brasileño ha ganado notoriedad, es por haber nacido con el cuello tan doblado hacia atrás, que su cabeza queda suspendida boca abajo sobre la espalda.
Al nacer, los médicos le dijeron a su madre, que debido a sus dolencias no sobreviviría más que unos pocos meses.
La madre de Vieira cuenta, que la gente comenzó a decirle que su bebé moriría ya que apenas podía respirar cuando nació.
Incluso algunas personas le decían, que no le diera de comer ya que iba a morir.
Sin embargo, Vieira sobrevivió y aprendió a llevar a cabo tareas, que para muchos pueden ser muy sencillas, pero para él, son de gran dificultad.
Vieira dice, que sabe encender el televisor, responder el teléfono móvil, encender la radio, usar Internet… Todo lo hace por sí solo.
Debido a que no puede hacer uso de sus extremidades superiores, realiza sus trabajos con su boca y sus labios.
Claudio Vieira de Oliveira, ha alcanzado tal independencia, que ha logrado graduarse como contable en la Universidades Estadal de Feira de Santana, todo lo que ha logrado ha sido a base de trabajo y una inmensa voluntad.
Desde entonces, se dedica entre otras cosas, a viajar por el país contando su caso en todo tipo de conferencias.
“A lo largo de mi vida he podido adaptar mi cuerpo al mundo, no me veo a mi mismo como diferente, soy una persona normal”.
“Una cosa que suelo decir, en mis intervenciones, es que no veo las cosas al revés. Es algo que siempre me preguntan. Además hoy en día es mucho más fácil tratar con el público, no tengo miedo de que me traten como alguien diferente»

Xia Boyu, con 70 años, el amputado de las dos piernas hace cima en el Everest.

Xia Boyu


Cuatro intentos en cuarenta años
Xia Boyu, en 1975, conoció el ocho mil más alto, como miembro de una expedición oficial del Equipo de Montaña Chino. Cuando el equipo se encontraba en la llamada «zona de la muerte» del Everest, situada por encima de los 8.000 metros de altura.
Una tormenta les atrapó en este peligroso punto del ascenso y su equipo quedó bloqueado en el lugar durante tres noches, no muy lejos de la cima.
Fue entonces cuando un compañero de expedición enfermó y Xia le prestó ayuda con su saco de dormir.
Ese gesto provocaría que sus pies se helaran y tuvieran que ser amputados.
Años más tarde superó un cáncer linfático y otras complicaciones de salud, que lo volvieron a llevar al quirófano, para ampliar la zona de amputación.
Pese a sus heridas, el alpinista nunca abandonó el deseo de alcanzar la cima de la montaña más alta del mundo medida desde el nivel del mar.
«Escalar el monte Everest es mi sueño», le dijo a la agencia AFP el pasado abril. «Tengo que cumplirlo. También representa un reto personal, un reto del destino».
Con dos prótesis que podían acabar en pie de gato, crampón o zapatilla, decidió retomar el proyecto y viajó al Everest en 2014, dispuesto a llegar hasta su cima. El viernes 18 de abril, a las 6:30 de la mañana, una avalancha barrió la zona cercana a la cascada de hielo, acabó con la vida de dieciséis sherpas nepalíes y puso fin al segundo intento de Boyu.
El tercero llegó la siguiente primavera y también le tocó lidiar con la tragedia, esta vez en forma de terremoto. El temblor que sacudió Nepal el 25 de abril de 2015, dejó cientos de muertos en el país, miles de infraestructuras dañadas y decenas de alpinistas atrapados en los diferentes campamentos del Everest.
Su cuarto viaje lo hizo en mayo de 2016 y esta vez no hubo contratiempos mayores, pero no consiguió la cima.
En la primavera de 2018, estaba decidido a intentarlo por quinta vez, pero casi no lo consigue, a causa de una prohibición impuesta por el gobierno de Nepal.
En una serie de nuevas regulaciones, las autoridades del país prohibieron que los amputados dobles, los montañistas en solitario y los ciegos ascendieran a la cumbre.
El gobierno argumentó que tomaban esas medidas por seguridad, pero las restricciones fueron eliminadas por la justicia a principios de este año al considerarlas discriminatorias.
Ya sin restricciones de tipo legal, Xia acompañado por el nepalí Mingma Gyaljje, sherpa director de la empresa Imagine Nepal. Después de décadas de insistencia, el 14 de mayo de 2018, por fin lo

Jonathan Bastos, el artista que nació sin brazos y toca instrumentos con virtuosismo excepcional.

Jonathan Bastos


Todas las personas admiran o idolatran a un artista musical, ya sea por su voz, por su actitud o por su habilidad para tocar algún instrumento. Sin embargo, en pocos casos se puede ver a alguien con el talento de Jonatha Bastos, un artista que nació sin los brazos completos, pero que toca varios instrumentos con los pies y con los muñones y lo hace de con un virtuosismo excepcional.
Su historia de superación data desde su nacimiento, cuando sus padres quedaron sorprendidos por su condición, ya que los estudios de ecografía que su madre se hizo nunca mostraron nada anormal en su desarrollo.
Nació en Barra Mansa Rio de Janeiro, en un ambiente y familia de músicos, la falta de sus brazos completos, no le impidieron desenvolverse ni mermar su pasión por la música
Bastos es un joven de 24 años originario de Brasil que, pese a haber nacido sin las dos extremidades superiores, desde muy pequeño aprendió a tocar instrumentos. Su madre, Simone Vitorino, se dio cuenta de que Jonathan sentía una gran pasión por la música desde muy niño, ya que cuando lo llevaba a la iglesia, seguía el ritmo e imitaba el movimiento del baterista de una banda cristiana.
Al notar el gran interés de Jonathan por la batería, Simone decidió comprarle una, varios meses después, comenzó las lecciones de teclado con los pies, pronto tuvo que someterse a varias cirugías en las caderas y las extremidades inferiores, lo que significaba que Jonathan pasó un tiempo alejado de sus instrumentos, pero aun así antes de los 10 años, el niño ya estaba de baterista en la iglesia, luego comenzó a aprender a tocar el teclado con las extremidades superiores, y desde que tenía 12 años con la ayuda de la barbilla, se convirtió en baterista y tecladista.
Pero, no se detuvo allí, el niño quería ir más allá, y descubrió su talento en la guitarra tocando con ambos pies, donde se dio cuenta de que, el hecho de que una pierna fuera 7 centímetros más corta que la otra, facilitaría aún más la posición del pies con la guitarra. “Ese hecho muestra que, para todas las cosas, siempre hay una razón”.
Gracias a su talento llegó a varios programas televisivos donde se volvió popular, gracias a su deseo de superación.
A raíz de esto, Bastos fue invitado a la ceremonia de clausura de los Juegos Paralímpicos de Río 2016. Durante el show en el estadio Maracaná, logró cautivar a miles que estuvieron presentes durante ese día y a millones que tuvieron la oportunidad de verlo en televisión. Este joven músico no sólo presentó una melodía cualquiera, sino que ejecutó un solo de guitarra, que dejó a más de uno con la boca abierta
Jonathan cuenta con un canal de YouTube donde sube videos de sus presentaciones en vivo y también tocando en la comodidad de su casa para los miles de seguidores que tiene. Sin duda, es un ejemplo de superación y ha demostrado que, no tener las extremidades completas, no es un impedimento para “hacer lo que más le gusta».

Blanca Zulima Sanguino, la pintora sin manos ni piernas, para quien el amor al arte no tiene límites.

Blanca Zulima Sanguino


Blanca Zulima Sanguino, pintora sin manos, mide 83 centímetros, no tiene brazos ni piernas, pero ella es una artista consagrada y conferencista. Una historia de superación que es un ejemplo para el mundo.
Esta joven descubrió que su talento y la buena energía son motivaciones suficientes para vivir feliz, a pesar de su condición.
Blanca Zulima “Zuly” es un ejemplo claro de superación, para alguien que fue desahuciada en el mismo momento en el que nació. Pero con amor y fe todo es posible. Esta joven colombiana nació con focomelia, una rara enfermedad congénita, que se caracteriza por la malformación o ausencia de las extremidades.
Para muchos puede resultar doloroso verla así y hasta sienten pesar de su condición. Pero ella es feliz, bonita y una consagrada artista que ya ha expuesto sus obras al otro lado del mundo.
“Cuando nací le dijeron a mi mamá que tenía que conformarse con ver a su hija como un vegetal en la cama”, recuerda “Zuly”, quién a sus 27 años es una reconocida artista plástica y conferencista, dando charlas motivacionales en colegios, cárceles, empresas y asociaciones. Y ha sido gracias a Dios como ha conseguido salir adelante en una vida llena de sufrimientos.
En la memoria guarda como un tesoro el recuerdo de su madre, Guillermina, cuando la sacaba al jardín de flores y le hablaba o cantaba infundiéndole un amor profundo por la naturaleza.
«Nacida para algo muy grande»
En una entrevista en La Contra TV, cuenta cómo su madre respondió a los médicos que Zuly había “nacido para algo muy grande”. Pero ella no lo vio hasta mucho tiempo después pues, cuenta, “en mi infancia pasé momentos muy difíciles” como por ejemplo que “mi papá cometió el error de suicidarse al saber que su hija había nacido sin brazos ni piernas”. Además, desde la niñez hasta la adolescencia, Zuly fue víctima de abusos sexuales y dejó la escuela por el acoso y burla de sus compañeros.
Pero pese a ello, ella siguió adelante, en parte por la tenacidad que le enseñó su madre. Primero la enseñó a sentarse y luego quiso enseñarla a pintar, una vez que se salió de la escuela. “No era fácil para mí porque no sabía cómo hacerlo, pero mi madre me dijo que podía hacerlo con la boca”.
Fue una tarde en la que, después de morder durante dos horas el pincel, le dio vida a un cuadro de manzanillas rosadas. Flower Power lo llamó. Entonces, descubrió que tenía talento y que de él podía vivir.
Así empezó a pintar mostrando un talento inaudito, que la llevó a ingresar en Artes Plásticas. Sus cuadros llamaron incluso la atención del canal de televisión de National Geographic, que hizo un extenso reportaje sobre su obra.
«Me siento completa»
Pero fue a los 15 años cuando su vida cobró una nueva dimensión cuando conoció a Dios. “Desde que llegó Jesús a mi vida me siento renovada, no me falta de nada y aunque no tenga brazos y piernas me siento completa”, afirma en su entrevista en La Contra TV.
Lo único que no puede hacer es peinarse, pero, como ella misma dice: «la moda es estar despeinada, así que para qué me peino». Y suelta una sonora carcajada.
El empeño por hacer las cosas bien, junto con su talento artístico, influyó para que Blanca se hiciera acreedora a una beca en el 2006 por 650.000 pesos mensuales en la Apbp.
Presentó unos bocetos y un par de pinturas, le hicieron algunas pruebas y la sede principal de la asociación, que queda en Suiza, le concedió la mención.
En otra entrevista pasada, Zuly agregaba que “el secreto de mi superación está en haber dejado entrar a Dios en mi corazón, de lo contrario no sabría qué hubiera hecho. Escucho a muchísimas personas quejarse por cosas sin importancia, y es porque ignoran el poder de Dios. Eso es algo que me duele bastante porque, cuando dejas a Jesús obrar en tu vida, suceden cosas maravillosas, como las que ha hecho conmigo y con mi familia”.
Además, añade que “nunca imaginé que iba a poder salir de la situación en la que me encontraba pero, para gloria de Dios, vamos progresando. La clave es no mirar las cosas que nos hacen falta en este instante, sino valorar las que Jesús pone a nuestro alrededor en cada momento para enamorarnos de Él”.
Ese cambió llevó a Blanca Zulima, de una persona aparentemente desahuciada, a ser la portadora de alegría a los demás. “Pensé que la gente necesitaría las palabras que quizás a mí nunca me dijeron, que todo iría bien”, explica.
Así fue como empezó a dar charlas motivacionales a los 15 años, siendo ahora muy reconocida por ellas. “Yo les hablo de ser libres realmente, de ser libres para dar libertad a los que nos rodean y darles amor, porque si no nos amamos a nosotros mismos no podemos amar a los demás”.

Rafael Reyes Velasco “Rafa”, un ejemplo vivo de que los límites están para romperse.

Rafael Reyes Velasco


Radicado en México desde sus dos primeros años de vida, Rafael Reyes Velasco, es ingeniero biomédico, músico, conferencista y empresario.
De acuerdo con su biografía, “Rafa”, como lo llama todo el mundo, “tiene una pequeña gran particularidad; nació sin brazos y sin piernas. Se cree que esto sucedió debido a que su mamá sufrió un accidente en motocicleta en los primeros meses del embarazo y recibió gran cantidad de radiación, con las radiografías que le fueron tomadas estando inconsciente”
“Lo impresionante de la historia de éxito de Rafa Reyes Velasco es, que su discapacidad no le ha impedido en ningún momento alcanzar sus objetivos; cursó toda su educación en escuelas regulares, estudió Ingeniería Biomédica en una de las mejores universidades del país, el último semestre de su carrera lo llevó a cabo de intercambio en Toronto, Canadá; donde además aprendió a tocar un instrumento y estudió Ingeniería en Audio y Producción Musical en una de las mejores academias privadas de música”
Usa una patineta como medio de transporte y maneja una camioneta adaptada con un dispositivo que él mismo ayudó a diseñar. Actualmente trabaja como Ingeniero en Desarrollo de Asistencia y Tecnología. Su trabajo consiste en diseñar, adaptar y difundir tecnología, a bajo costo, para que las personas con discapacidad puedan realizar sus actividades cotidianas.
Ha dado conferencias en distintos estados de la República Mexicana, ya que desea transmitir su mensaje de superación y su ejemplo de vida con el cual muestra, que todo es posible si te lo propones.
Rafael ha narrado sus historias tristes y frustrantes, ya que se denigraba como persona, sin embargo, exalta el logro que obtuvo por alcanzar la felicidad y seguridad, lo cual ocurrió debido a que un día decidió sufrir y amarse como es, así como buscar soluciones a los problemas.
Reyes Velasco invita a la gente a definir su «lugar feliz» porque sirve para continuar luchando por nuestros sueños y cumplimiento de metas.
De esta forma, comparte ejemplos de sus «lugares felices», donde colocó su trabajo como creador de adaptaciones para personas con discapacidad, su familia y amigos, y por último, la música.
“Lugares felices son los que me levantan, son mis motores porque igual que otras personas también tengo días buenos y malos. Cuando digo ya no quiero más de eso, esos motores me recuerdan lo hermosa que es la vida […] Hasta que brota felicidad en mí, comentó”.
Rafael Reyes hace una comparación entre los leones y él, diciendo, que se debería anhelar ser un león, porque puede hacer todo y desconoce el significado de imposible.
“Rafa” afirma amar su trabajo porque su impulso e inspiración es ayudar a la gente con limitaciones físicas y apoyarlas a sobresalir dentro de la sociedad con la ejecución de acciones. Por lo tanto, Reyes Velasco ejemplifica con una experiencia en la cual descubrió, que ser biomédico, sí es su vocación.
“A una chica que hace tiro con arco le [construí] una adaptación para su arco. […] Ese brillo en la mirada de la personas cuando se rompe esa frustración, ese momento es por el que hago las cosas, por ayudar a los demás, compartió”.
Rafael Reyes cuenta con un documental de su vida realizado por National Geographic (NATGEO) titulado: “El poder de la voluntad”, dentro de su serie “Gente Única Latinoamérica”
La misión de vida de Rafael Reyes Velasco es llevar a la gente con y sin discapacidad un mensaje de inclusión y tolerancia, de desmitificar la figura de la persona con discapacidad, quitando ambos extremos de la balanza; el del “pobrecito” y el del “superhéroe”, apuntando así a una sociedad más equilibrada, en cuanto a cultura de la discapacidad.
“Cuando [el ser humano] confía en sí mismo, cuando toma buenas decisiones, cuando se acepta, cuando tolera a los demás, el ser humano es tan capaz de romper límites, que eso lo llevó a la luna”. Rafa Reyes Velasco.
“Si el cielo es el límite, vamos al espacio, porque si desarrollamos estas capacidades, nada nos va a detener, […], vamos a conquistar todos nuestros sueños”. Rafa Reyes Velasco.

Cierro con estas preguntas
¿Son éstas personas incompletas?
Si es así, entonces ¿Cómo quedamos los completos, cuando decimos no puedo? ¿Cuándo decimos es imposible, sin haber siquiera pensado en intentarlo? O ¿Cuándo decimos voy a tratar vestidos de derrota?
Puedes revisar y preguntarte, por favor, ¿Qué tienen en común estas seis personas?
¿A dónde crees quiero llegar con todo esto?

Me despido con una frase Frederick Carlton Lewis, más conocido como Carl Lewis “El hijo del viento”, un atleta estadounidense especialista en pruebas de velocidad y salto de longitud, que ganó 10 medallas olímpicas durante su carrera (1984-1996), y 8 medallas de oro, 1 de plata y 1 de bronce en los Campeonatos del Mundo de Atletismo (1983-1993).

Carl Lewis

Miguel Alberto Zurita Sánchez. Coro 21 / 01 / 2.020.

2 Comentarios

  • admin

    ¡Excepcional y desgarrador artículo!
    Una Joya para exponerla ante una sociedad llena de tabúes y complejos
    Felicitaciones Miguel Alberto

  • Maria

    Creo que es una buena enseñanza para todos nosotros, quienes a veces nos sentimos que no podemos lograr algún reto, ellos son un ejemplo palpable de esa frase «el cielo es el límite» y la fuerza de voluntad el empuje hacia allá

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