Microrelatos

La visita. Por Enmanuel

Bulla mesopotámica de arcilla, con una data de mas de 5.000 años antes de Cristo.

Antonio sintió un leve pero profundo temblor, que lo llevó a creer que levitaba. Una extraña sensación, como de arrobamiento místico, se apropió de su conciencia. Su pensamiento se llenó abruptamente de imágenes: observó a Prometeo llegar con un regalo para la humanidad, a Tot traer algo en sus manos, finalmente sintió que la diosa Inanna tocaba su hombro y le entregaba algo que le había robado a Enki (el dios de la Sabiduría).
Aquel joven, de apenas 20 años, supo que la maravilla había llegado a su existencia.
Antonio, que nunca había caminado mas allá de los límites de su pueblo, de pronto se vió ir en volandas a Uruk, un asentamiento mesopotámico en la ribera del río Eufrates, cinco mil años antes de Cristo, para recibir de las manos de Inana, una esfera imperfecta y hueca de arcilla, con un montón de registros simbólicos dentro y fuera de esta… una Bulla.
Con esa Bulla entregada por la Diosa y recibida en sus propias manos, se perfeccionaba el contrato donde se traspasaban a él, los códigos sagrados de una sabiduría ancestral.

-¡Hijo! ¡hijo!, despierta, que un señor llamado Enki, está en la puerta buscándote.

Enmanuel

Himnos ancestrales de Babilonia

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