Opinión

Todo comienza con un cuento, pero… ¡es cuestión de equilibrio!. Por Miguel Alberto Zurita Sánchez

Esencia armónica

Todo comienza con un cuento, pero… ¡es cuestión de equilibrio!


Se ha dicho, en muchas ocasiones, que este cuento fue escrito por el escritor Colombiano, Gabriel García Marquez o “El Gabo” como solían llamarle, sin embargo Jaime Abello Banfi, director general de la Fundación Gabriel García Márquez, para el Nuevo Periodismo Iberoamericano, en conversación con AFP Factual, descartó que el cuento haya sido escrito por el ícono del realismo mágico latinoamericano. En realidad es de la autora puertorriqueña, Marisel Hilerio, quien lo publicó en Facebook en 2018.


La verdad es que decidí comenzar aclarando el punto, más por respeto a la persona y su autoría intelectual, que por el cuento en sí, pues, para mí, es una joya y no me considero ni pretendo ser uno de esos jueces que deciden, que obra o autor merecen tal o cual premio y distinción.
El cuento en cuestión tiene por título “Las sandalias negras” y su narración, es la siguiente.

LAS SANDALIAS NEGRAS


La última vez que le regalé unos zapatos a mi madre, fueron unas sandalias negras.
Se las estrenó ese mismo día. Cuando se las vi ¡hasta me sorprendí!…
Se las había comprado para “un día especial” y le pregunté:
¿Por qué las has estrenado tan rápido?
Y me contestó…
“¿Ajá, y si me muero mañana?… se las va a estrenar otra. ¡No mijo, estás son para estrenarse hoy mismo!”
Dos meses después mi madre falleció.
Hoy volví a recordar las sandalias negras de mamá -algo desgastadas- Y recordando me pregunto:
¿Qué estamos esperando para estrenar?
¿Qué es realmente un día especial?… cuando la vida se vive una sola vez.
Así pasamos la vida… esperando el momento adecuado, el momento preciso, el día especial para estrenar aquello que nos hará sentir mejor.
¿Cuánta gente llegó aquí sin decir lo que quiso, sin ponerse lo que quería, sin regresar a algún lugar o sin pedir perdón?
¿Los amores que jamás fueron… por esperar un poco a decirlo?
¿Los matrimonios que se rompieron porque el otro… no dijo «perdón» primero?
¿Los amigos que dejaron de hablarse… por un mal entendido?
¿La familia que jamás volvió a reunirse… porque no encontraban un día?
¿Los sueños que se quedaron en sueños… por esperar la oportunidad?
¿La gente honesta que perdimos… porque fue sincera y nos dolió?
¿Y si no llega mañana…?
¿Qué dejaste sin estrenar… para que otro estrenara?
¿A quién dejaste… para que otro amara?
¿Qué palabras dejaste sin pronunciar?
¿Con qué perdón en el pecho te quedaste?
¿A quién le debes una explicación?
¿A quién debiste darle una oportunidad?
¿A quién debiste cerrar la puerta, sin jamás mirar atrás?
¿Qué aventura dejaste sin hacer?
«Guardamos sin estrenar palabras, compañía, sentimientos, sueños… sólo por miedo a fracasar, por vergüenza o peor aún ¡por orgullo!»
Y así vamos calmando los latidos del corazón, sin darnos cuenta que nos quedamos inertes ante la vida, por esperar a mañana.
«EL MAÑANA no existe… es sólo una esperanza, una idea que tal vez no llega, sólo nos queda… HOY»
Hay que estrenarse los zapatos antes que otro… Luchar por lo que amas, luchar por tus sueños y VIVIR INTENTÁNDOLO, antes que otro se atreva a la mejor hazaña.
Recuérdalo:
¡VIVE LA VIDA!
Y cada mañana, cuando abrimos los ojos en esta tierra de “locos”, es la manera en que Dios nos está diciendo:
¡Ándale!… ¡Daleee!…Atrévete a intentarlo, Arriésgate… Quizás éste sea el día, si fallas no te preocupes… Yo estaré aquí y si vences… también
Hoy estuve en el mismo lugar donde está su cuerpo, en silencio y con lágrimas en mis ojos me acordé de sus sandalias negras… Y recordé que yo quería estrenarme unos mocasines de colores y por miedo a que se mojaran… ¡no me los puse!
¿Y qué si se mojan?… que se sequen.
¿Y qué si se rompen?… los usé.
¿Y qué si no funciona?… ¡lo intenté!
Ahora, ya aquí pensando:
HOY es un buen día para estrenar zapatos…
Para comenzar a hacer tus «sueños realidad»
¿Aún tienes algo sin estrenar?

Como te has podido dar cuenta, lo importante del cuento es la realidad y las grandes verdades que deja al descubierto. En verdad merece tomarnos un poco del tiempo que nos negamos a nosotros mismos, para preguntarnos ¿Todavía tengo algo que estrenar? ¿Hay que estar frente a la tumba, para reencontrarnos o reinventarnos?

Indudablemente, que si nos hacemos esas preguntas, en nuestro interior, es decir nos autocuestionamos, vamos a encontrar unas respuestas, tan verdaderas como valederas, las cuales pueden llevarnos a la reflexión, a la depresión, a la negación o al optimismo, dependiendo de cómo estemos preparados, para conocer nuestras realidades, deficiencias, adolescencias, falencias o miserias, de modo que estas experiencias guardan estricta relación con una cuestión o condición, de la cual se dice o habla bastante, en diferentes ramas del saber, como es el Equilibrio, puesto que, como es lógico, dependiendo de cuan equilibrados estemos y/o seamos, desplegaremos toda una gama de respuestas, traducidas en conductas y actitudes.
Antes de continuar, quiero hacer una pequeña reseña a cerca de lo que es “Equilibrio” el cual, por definición, es el estado de un cuerpo, cuando la suma de todas las fuerzas y momentos, que actúan en él, se contrarrestan. Proviene del latín aequilibrĭum, que se compone de “aequus”, que significa ‘igual’, y “libra”, ‘balanza’.
Decimos que alguien o algo están en equilibrio cuando, a pesar de tener poca base de sustentación, se mantiene de pie sin caerse. En este sentido, sinónimos de equilibrio son contrapeso, compensación o estabilidad.
Por extensión, reconocemos equilibrio en situaciones de armonía entre cosas diversas o entre las partes de un todo. Actitudes como la ecuanimidad, la mesura, la cordura, la sensatez y la compostura, por ejemplo, son tenidas como muestra de equilibrio, así como también relacionamos el equilibrio con la salud mental de una persona. Se puede decir mucho del equilibrio, sus tipos, razones y efectos, pero, con el perdón de nuestraos lecto-visitantes, no es la arista que quiero resaltar.
La palabra equilibrio contiene muchas connotaciones. Para empezar, nuestro equilibrio permite que no nos caigamos, que podamos caminar, ir en bicicleta, o incluso simplemente permanecer erguidos. Una persona sin equilibrio es una persona que cae a menudo y a quien le cuesta levantarse. El equilibrio está en cada momento de nuestra vida, y el equilibrio entre cuerpo, mente y alma, es vital por tratarse de nuestro centro de vida, de nuestro todo. Aquí es donde interviene el papel de la psicología. Porque conseguir un equilibrio vital nos ayudará a conseguir una vida más plena. Así es como estos tres factores conjugan el secreto y las claves para llevar una vida de plenitud.
¿Sabías que tu ser lo conforman tres “dimensiones”? ¿Eres consciente que tu felicidad se supedita al cuidado de las tres por igual? Cuerpo, mente y alma –entiéndase también como espíritu-, los tres elementos a la vez te representan.
De nada sirve centrar esfuerzo en nuestro cuerpo, por ejemplo, si nuestra alma está inquieta, o nuestra mente agotada. Lograr el equilibrio entre ellos es la clave para alcanzar una vida plena. Acá explicamos cómo interactúan tus tres dimensiones y cómo equilibrarlas. Y, aunque parece complicado, no te preocupes; haz a un lado esa sensación de vértigo y comienza por aprender y tomar conciencia. ¡El saber lo es todo… y no ocupa espacio!


Conociendo tus tres dimensiones


El cuerpo, la mente y el alma eso somos. Las tres entidades se complementan. Cuando uno de los tres queda desatendido, aparece el malestar y el sufrimiento. Incluso está demostrado que podemos llegar a enfermarnos. Son los elementos básicos que deben estar en total armonía, para encontrar ese equilibrio que tanto deseamos. No se trata de factores aleatorios, se trata de trabajar nuestras opciones, nuestras emociones, nuestros sentimientos y conseguir una vida más plena.
Aunque es cierto que muchas personas pueden vivir tranquilamente sin lograr un equilibrio del cuerpo, alma y espíritu; es seguro que estos disfrutarían de una vida plena si lo hicieran. Muchas veces, el desconocimiento, las prisas a las que nos somete la vida moderna, nos limita las posibilidades de ser felices. Por eso, lo más importante es tener la curiosidad y la inquietud de explorar.
Conocer la forma de encontrar el equilibrio en nuestra vida, es cuestión de aprender, de conocer, conocer sobre todo nuestra alma, nuestro ser. Lo primero que debemos aprender, es qué poner en equilibrio. Aprender más sobre nosotros mismos, es siempre el primer paso.


El cuerpo


Probablemente la parte de ti que mejor conoces, es tu cuerpo. Dedicas parte de tu rutina diaria a asearlo, alimentarlo, vestirlo, mimarlo, entrenarlo… La verdad es que nos demanda altas dosis de energía.
La frase, “tu cuerpo es un templo sagrado”, no es arbitraria, y es que, lejos de ser algo superficial, tener buen aspecto y contar con una salud de hierro, es fundamental para encontrar el equilibrio. Es importante que cuidemos y amemos nuestro cuerpo y nuestra alimentación para que se encuentre siempre sano y evitar que enferme. Para conseguirlo, llevar una dieta sana, una alimentación equilibrada, que evitar los excesos de grasas, azúcares o alcohol, te ayudará a conseguirlo.
Intenta consumir todos los nutrientes que necesitas: proteínas, grasas, verduras, frutas e hidratos de carbono. Además, alejarte de dietas estrictas que sólo te minen fuerzas también será una buena opción. Por otra parte, también es necesario realizar ejercicio para mantenerte en forma. No es necesario que te mates practicando deporte, pero sí que tendrás que moverte, aunque sea una hora al día. Algunas prácticas como la meditación te darán lo que buscas para estar saludable.

Tonificar


La mente


Imposible escapar de los pensamientos, las emociones, de la toma de decisiones, preocupaciones… Nuestra existencia y devenir proviene de la mente y todo está en nosotros mismos. Se trata de una parte de nuestro organismo que resulta esencial para poder funcionar y también para conseguir el equilibrio en nuestra vida. Concentrarte y fijar metas es esencial para actuar con decisión en tu vida. Tener siempre pensamientos positivos es lo mejor que puedes hacer para conseguir el equilibrio corporal, mental y espiritual, pues dependiendo de cómo te sientas así actuarás. “Cuidar nuestra mente es cuidarnos a nosotros mismos”. Tómate el tiempo de conocerla, de conocerte. Algunas prácticas tan sencillas como la escritura, al igual que la lectura, tienen grandes beneficios para tus emociones. También aprender, consultar y fijarte en cómo trabajan su equilibrio vital otras personas, también es beneficioso y muy enriquecedor. Todo forma parte del ejercicio de la mente, y mantenerla activa será imprescindible para una perfecta armonía.

Para mente


El alma


Eso que nos caracteriza y nos hace únicos, es el alma, es el tercer elemento que nos define, es un elemento inmaterial de nuestro ser y debemos cultivarla, mimarla y quererla igual que a las otras dos, no se puede ver y está en todos los seres vivos. Se trata de la esencia que tenemos cada uno de nosotros, lo que nos hace únicos y lo que nos proporciona una identidad. “El alma es la individualidad del ser humano”.
Todos sabemos qué es el cuerpo y qué es la mente. Entendemos como cultivar ambos conceptos, podemos ir al gimnasio o leer un libro… pero ¿cómo se cultiva el alma?
Resulta tan sencillo como tomarte el tiempo de pensar en ti y concentrarte en sentirte bien, durante ese momento que te regalas cada día. Enfocar tu presente, el aquí y el ahora, ser plenamente consciente de ti mismo. Dar las gracias por las cosas buenas que nos ha deparado el día. Trabajar las emociones que nos han afectado negativamente… El mindfulness es una herramienta que nos puede ayudar mucho, así como la meditación. Apaciguar el cuerpo y la mente revitaliza el espíritu.
Cuando cultivamos el alma, cultivamos la persona que queremos ser. Realizar meditación o mindfulness, son herramientas que tienen grandes beneficios para todo tu ser y también algunos ejercicios de respiración, nos ayudarán a cultivar el alma. Con estas actividades conseguiremos relajarnos, alejarnos de esas emociones negativas que están en nosotros y emprender el camino hacia la persona que queremos ser.

Alma mía

¿Podemos trabajar cuerpo, mente y espíritu a la vez?


Al principio, es normal que nos centremos en trabajar y cuidar cada una de nuestras dimensiones por separado. Pero a medida que aprendemos y exploramos nuevos horizontes, iremos descubriendo herramientas, filosofías, prácticas y técnicas que nos permitirán trabajar el ser en su totalidad. Cada persona tiene sus tiempos y sus caminos. El destino final, la felicidad, depende de cada uno de nosotros y es una cuestión muy personal. Es decir, no te centres en buscar recetas mágicas, en hacer exactamente lo que le ha funcionado a nuestro vecino, date el tiempo para conocerte a ti mismo y explorar tus posibilidades.
Como ves, es posible lograr el equilibrio entre los tres elementos o dimensiones, que básicamente nos forman, es cuestión de actitud y decisión, de emprender ese proyecto, donde la materia prima y, al mismo tiempo, la razón, somos nosotros mismos.
Sin embargo, somos seres sociales, que debemos interactuar entre nos, eso está muy bien, pero nuestra raíz, de donde venimos, es la madre naturaleza, por lo que somos también naturaleza, lo que nos debería llevar a pensar y a actuar como sus hijos, por tanto, como hijos que somos, nos debemos y tenemos la obligación de cuidar y proteger el legado y herencia, de nuestra madre, para con todos sus hijos, sin excepción.
Cuando una catástrofe afecta al mundo, incluso cuando es a personas que ni siquiera conocemos, siempre parece que hay algo dentro de cada uno que tiende a pensar en lo que se podría haber hecho para evitar tales efectos.
Existen acontecimientos donde las posibilidades de actuación quedan limitadas a una buena previsión y estimación del fenómeno ocurrido, para tomar medidas de evacuación que si bien provocan daños materiales importantes, el daño humano sea mínimo, como sería el caso de terremotos o erupciones volcánicas. La naturaleza es sabia y actúa por cuenta propia, de forma que no existe intervención humana posible que pueda evitarlo.
No obstante, en otras ocasiones, no sólo es posible la intervención humana, sino que además que puede ser muy necesaria. Voy a hacer un paréntesis, para poner un ejemplo y revisar, rápidamente, un caso, que ya tiene 20 años que ocurrió y aún está fresco en la memoria de muchos Venezolanos, que lo vivimos de formas diferentes, más no indiferente, se trata de “la tragedia de Vargas” o “el deslave de Vargas”.

Fecha: 5 de dic. de 1999 – 21 de dic. de 1999
Zonas afectadas: estado Vargas (actual estado La Guaira)
Víctimas: 10 000-30 000
Ubicación: Vargas
Tipo: Deslaves, inundaciones

¿Fue un Proceso natural?, o ¿Fuimos los culpables de que se convirtiera en desastre?
..Varios siglos atrás lo que hoy calificamos de desastre, habría sido sólo un proceso natural de evolución de un paisaje en búsqueda de un equilibrio dinámico que, quizás habría podido ser observado con veneración y miedo por un grupo reducido de pobladores indígenas refugiados en las montañas.
Pero el espacio fue ocupado particularmente durante los últimos cincuenta años. Esta fue la diferencia con los eventos pasados, la fatal diferencia. Rómulo Rodríguez, Geógrafo, Marzo 2000.
La conversión de un proceso natural, relacionado con la ocurrencia de lluvias extraordinarias, como lo sucedido en Vargas 1999, es un desastre que se debe a la inapropiada ocupación del espacio físico por el hombre (Franceschi, 2000).
En el Litoral Central de Venezuela la escasez de tierras planas, la falta de planes de Ordenamiento Territorial y de funcionarios gubernamentales respetuosos de las normativas legales, y hasta la herencia histórica, conspiraron para que el hombre ocupara zonas de alto riesgo como cauces de ríos, llanuras de inundación, rellenos de cauces y áreas activas peligrosas de abanicos aluviales.
Los procesos geológicos naturales funcionaron como lo han venido haciendo desde hace millones de años, pero encontraron invadidos sus dominios con construcciones y obras de todo tipo, que representaron un obstáculo, que era necesario superar, lo cual desencadenó el desastre, que más que natural es socio-natural (Cárdenas,2000; Franceschi,2000; Rodríguez,2000).
Han sucedido y siguen sucediendo, este tipo de catástrofes en países donde, hoy por hoy, se ha ido apostando a la protección y defensa del medio ambiente, llegando a ser tan estrictas que podemos hasta pensar, ¿se está empezando a anteponer el medio ambiente al bienestar de las personas?
No obstante es cierto eso que se dice que “cada cabeza es un mundo” y toda persona tiene su particular opinión. Incluso en esos terribles momentos, hay quien se muestra comprensivo con lo ocurrido y afronta los hechos con humildad, admitiendo que contra la naturaleza poco hay que hacer y opinan que todos somos vulnerables ante ella.
Es verdad que durante mucho tiempo el hombre ha vivido sin ningún tipo de conciencia medioambiental y esto ha provocado graves efectos sobre la naturaleza, que al cabo de un tiempo se han manifestado en contra de nosotros mismos. Es por ello, que de un tiempo a esta parte, algunos gobiernos han tomado cierta conciencia de ello y han desarrollado leyes y actuaciones a favor de un futuro mucho más sostenible, pero ¿Son efectivas?¿En realidad son aplicables?¿Cuántos gobiernos, en el mundo, han desarrollado tales legislaciones?¿Han sido preparadas las sociedades, para la aplicación de estas leyes?
Es importante buscar el equilibrio entre humanidad y naturaleza, que nos permita convivir y favorecernos el uno al otro. Es de entender que es una situación difícil, sobre todo cuando hay gente afectada, pero se necesita de la compresión y participación de todos. Aprendiendo a gestionar debidamente los recursos de los que disponemos y respetando el medio en el que vivimos realmente es posible.
Viéndolo bien entonces, “No es suficiente, con encontrar el equilibrio entre nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestra alma, para vivir una vida plena, pues hay que estar en equilibrio con la madre naturaleza”.


Para aclarar


Mindfulness: es la capacidad de prestar atención de manera consiente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación.

De un comics


¡Eso to, eso es to, eso es todo amigos! – Porky Pig

Para reflexionar


“El que nos encontremos tan a gusto en plena naturaleza proviene de que ésta no tiene opinión sobre nosotros”. Friedrich Nietzsche


“Sólo podemos dominar la naturaleza si la obedecemos”. Francis Bacon


“En la naturaleza nada hay superfluo”. Averroes


“La naturaleza ha puesto en nuestras mentes un insaciable deseo de ver la verdad”. Marco Tulio Cicerón


“La dominación de la naturaleza conduce a la dominación de la naturaleza humana”. Edward Abbey

Me despido con una frase de un oficial naval francés, explorador, investigador, fotógrafo y cinematógrafo subacuático que estudió el mar y varias formas de vida conocidas en el agua, el capitán de El Calypso, Jacques-Yves Cousteau.

Miguel Alberto Zurita Sánchez. ¡No Más MGF´S! Coro 14/ 01 / 2.021.

Mi árbol y yo. Alberto Córtez

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