Semana Aniversaria

A César lo que es de César… . Por Edel Coronado

Edel Coronado

Un genio es el que es capaz de ver la idea en el fenómeno”.
Arthur Schopenhauer (1788-1860)

Filósofo alemán.

Cesar Alejandro Carrillo

Hablar acerca de César Alejandro Carrillo, no es tarea sencilla. En un mundo diezmado de espíritus elevados, su magia es la savia que restaura el pesado cansancio de este mundo. Y compartir con él una época, un país y un camino musical, es un tesoro que guardamos con celo quienes hemos tenido la fortuna de conocerlo.
Este venezolano nacido en 1957, es uno de los compositores, arreglistas y directores corales más importantes de nuestro país y referencia indiscutible en el mundo coral internacional.
Ha dedicado la mayor parte de su actividad creativa a la composición de fascinantes obras corales y arreglos, siendo reconocido con diferentes premios de composición; su obra ha sido publicada por prestigiosas editoriales como Santa Barbara Music Publishing y Earthsongs, dando a conocer su enorme talento al mundo entero.
Ha dirigido numerosas agrupaciones corales, entre las cuales destacan: Cantarte, Orfeón Universitario de la Universidad Central de Venezuela y Antiphona, al frente de las cuales también ha obtenido no pocos reconocimientos y premios. Hoy en día son innumerables los ensambles corales que interpretan su música alrededor del mundo.
De acordes potentes y hasta electrizantes, nos ofrece también íntimos y sutiles pasajes en sus creaciones. Carrillo es capaz de conducirnos por un camino construido con una forma musical bien definida, ordenada y madura, que sin embargo no se desprende de la ternura ni del desconsuelo. Al escuchar su música, el alma puede intuir la sabiduría del Maestro, saborear su melancolía y abrazar su esperanza. Un universo adornado de arte en toda su extensión.
De una amplísima cultura, inteligente sentido del humor y amante impenitente de la buena lectura, su franca sencillez y su ingenuidad de niño nos confirman de manera inequívoca que la verdadera grandeza de un genio reside en hacer de las cosas sencillas, un legado bello y duradero…

Cesar Alejandro Carrillo

Ha tenido una importante inclinación hacia la composición de obras corales basadas en textos litúrgicos y en esa colección, el Maestro ha sabido reflejar fielmente el espíritu que habita cada palabra, dándole a cada obra un hálito divino.
Es sumamente difícil escoger de entre su repertorio alguna composición que represente su identidad musical, aunque en cada obra y con un sello característico alza su voz como un sol radiante y consolador. En esta breve oportunidad, ofrezco la apreciación de dos de sus magníficas composiciones.
En primer lugar les presento Crux Fidelis (Cruz Fiel), cuyo texto corresponde al estribillo del conocido himno Pange Lingua (Canta, lengua). En esta maravillosa composición, domina un clima íntimamente reverencial hacia el principal símbolo del cristianismo: La crucifixión de Nuestro Señor Jesucristo. Acordes profundos y conmovedores que remueven lo interno, en un dolor de gritos ahogados, compartido por la humanidad.

Crux Fidelis


En segundo lugar les propongo su Salve Regina (Dios te salve), la cual es una antífona mayor, perteneciente al Breviario dedicado a la Virgen María. Acordes más dulces y brillantes que elaboran un dulce ruego y una luminosa confianza.

Salve Regina


Una muestra apenas para rendir tributo al trabajo y la vida artística de un Maestro, en la seguridad de que ambas obras penetrarán los corazones por mucho tiempo y así se le brinde “a César lo que es de Cesar…”

TEXTOS EN LATÍN Y SU TRADUCCIÓN

CRUX FIDELIS

Crux fidelis, inter omnes arbor una nobilis,
nulla talem silva profert flore, fronde, germine,
dulce lignum dulce clavo dulce pondus sustinens.
Sola digna tu fuisti ferre pretium saeculi
atque portum praeparare nauta mundo naufrago,
quem sacer cruor perunxit fusus agni corpore.

Cruz fiel, entre todas
solo tú un árbol noble:
ningún bosque da otra igual
en hojas, flores y frutos.
Dulce leño, dulces clavos,
dulce el peso que sostienen.
Solo a ti la dignidad
de llevar el precio del mundo,
y de preparar un puerto
para un tiempo que naufraga.
Ungida fuiste en la sangre
derramada del Cordero.

SALVE REGINA

Salve, Regina, Mater misericordiae.
Vita, dulcedo et spes nostra, salve.
Ad te clamamus exsules filii Hevae.
Ad te suspiramus gementes et flentes in hac lacrimarum valle.
Eia, ergo, advocata nostra, illos tuos misericordes oculos ad nos converte; et Iesum, benedictum fructum ventris tui, nobis post hoc exsilium ostende.
O clemens, O pia, O dulcis Virgo Maria.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia.
Vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve.
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva.
A ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

Edel Coronado

9 Comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.