Costumbres y Decires

¡COSTUMBRES Y DECIRES… Rescatando la venezolaneidad. En el capítulo de hoy: ¡Al rescate de una expresión, cinco palabras y una canción y baile folclórico!. Por Miguel Alberto Zurita Sánchez

La expresión

Apuntalar

Apuntalar

Comer a media tarde. Reforzar mediante la ingesta las condiciones del cuerpo para evitar desmayos, vahídos, “escoyuntos”
En el “puntal” se sirve, generalmente, pan blanco, acema o “cucas” con cuajada o queso, acompañados de aguamiel negra o café con leche. Los ingredientes varían de acuerdo al poder adquisitivo.
Ya casi no se apuntala, en especial en el medio urbano, debido a la incorporación de la mujer al mercado de trabajo, al acceso de los menores al sistema educativo y, sobre todo, al deterioro de las condiciones socio-económicas de la familia.

Las palabras


Aquel, aquella. El uso de estos pronombres demostrativos es muy particular en el estado. Cuando dos amigos se encuentran y uno de ellos le dice al otro “Aquella amaneció brava. Se me pone que se dio cuenta”, se está refiriendo exclusivamente a su esposa y supone que ella sospecha de algo quizás indebido que él está haciendo. La mujer, a una amiga le diría: “Aquel me cree pendeja, anoche llegó hediondo a pachulí”.

Batatas. Las pantorrillas. Dícese que las gochas tienen muy buenas batatas de tanto subir cerros.

Buche. Porción de café negro, “miche” (véase) u otro licor, que no se bebe de un solo golpe. Debe primero enjuagarse la boca con el líquido para que quede el sabor por largo tiempo. Acompáñase del sonido que produce “chasquear” la punta de la lengua con el paladar.
En cuestiones de medicina, indícanse buches de algún líquido para contrarrestar infecciones y otros malestares bucales. Así, el dentista recomienda al paciente al que le ha sacado una muela:
“Próculo, date unos buches de agu´esal”.

Cagajón. Excremento de equino. Por extensión, aplícase a personas despreciables. “Timoteo es un cagajón. No le pare”.
Dícese también de los carros viejos, destartalados o que andan desarmándose en la vía.

Capino. Albino, persona muy catira. “rucio”. “El Capino se fue a jugar billar”.

Canción y baile folclórico


La Sirena

La Sirena

En los actos culturales, de las escuelas públicas o privadas, se acostumbraba hacer la presentación de bailes tradicionales del folclor Venezolano, como hemos visto en otras entregas, bailes como El pájaro Güarandol, El Carite, Los Chimichimitos, etc.
La sirena también era un baile-comparsa, realizado por damas en su totalidad, seis u ocho, trajeadas con la típica indumentaria de falda floreada y blusa blanca, con descote y bolados en cuello y mangas y de calzado alpargatas con grandes motas de estambre.
Adicionalmente una dama vestida con un disfraz representando a una sirena, quien entra bailando y cantando a la vez, la canción, acompañada con el coro hecho por las demás damas, las cuales forman un semicírculo, mientras bailan.

La sirena

Yo soy sirena que canto
Y en mi canto doy placer,
Tengo cola de pescado
Y figura de una mujer.
(Bis)

Marino ¿por qué te espero?
Marino ¿por qué te vas?
Le encargo a los marineros
Conchas, perlas y coral.
(Bis)

Soy la sirena en el mar
Canto muy serenamente
y quien me oye cantar
seguro tendrá la muerte.
(Bis)

Sirenita encantadora
¿Quién te pudiera pescar
y sacarte del peligro
de lo profundo del mar?
(Bis)

A todo que esté presente
Yo le doy la despedida
Será hasta el próximo año
Si Dios me cede la vida
(Bis)

Marino ¿por qué te espero?
Marino ¿por qué te vas?
Le encargo a los marineros
Conchas, perlas y coral

(Bis)

La Sirena

Miguel Alberto Zurita Sánchez ¡Al rescate! – Coro 24 / 04 / 2.020.

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