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Desiderata

Durante la decada de los 60 del siglo xx, circuló entre los hippies norteamericanos, un poema, que decían se había encontrado en la iglesia St. Paul de Baltimore (Estados Unidos) y que era de autor anónimo. También se decía que había sido escrito en 1692 (año de la fundación de la iglesia). Sin embargo, este poema fué escrito por Max Ehrmann, quién nació el 26 de septiembre de 1872 y fue un escritor, poeta y abogado estadounidense de Terre Haute, Indiana, murió en septiembre de 1945.

Ehrmann, escribió «Desiderata» en 1927, y fué publicado póstumamente por su esposa en 1948. 

«Desiderata» se convirtió en un culto del movimiento hippie en los años sesenta y fue muy popular como un símbolo de la paz. El texto del Desiderata fue impreso en posters que se vendían en grandes cantidades en los años setenta. Se registra en vinilo para el sello Warner Bros. Records, una versión hablada en su idioma original, el inglés, acompañada por la música típica de la atmósfera hippie psicodélica de ese momento, versión esta que se colocó en el top ten de ventas en Los Estados Unidos y en el Reino Unido en el año de 1972.

(Fuentes: Ecured.cu y Wikipedia)

En America Latina fueron grabadas, versiones en español, por Arturo Benavides, Juan Lavat, Juan Francisco Champion y Luis Gerardo Tovar, entre otros.

E.C.

Texto original en inglés

El poema

El libro donde se publicó, por primera vez, el poema «Desiderata»

Desiderata

Camina plácido entre el ruido y la prisa,
y recuerda la paz que se puede encontrar en el silencio.
En cuanto te sea posible y sin rendirte,
mantén buenas relaciones con todas las personas.
Enuncia tu verdad de una manera serena y clara,
y escucha a los demás,
incluso al torpe e ignorante,
también ellos tienen su propia historia.
Evita a las personas ruidosas y agresivas,
ya que son un fastidio para el espíritu.
Si te comparas con los demás,
te volverás vano o amargado
pues siempre habrá personas
más grandes y más pequeñas que tú.
Disfruta de tus éxitos, lo mismo que de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera,
por humilde que sea,
ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos.
Sé cauto en tus negocios,
pues el mundo está lleno de engaños.
Pero no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe,
hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales,
la vida está llena de heroísmo.
Sé tú mismo,
y en especial no finjas el afecto,
y no seas cínico en el amor,
pues en medio de todas las arideces y desengaños,
es perenne como la hierba.
Acata dócilmente el consejo de los años,
abandonando con donaire las cosas de la juventud.
Cultiva la firmeza del espíritu
para que te proteja de las adversidades repentinas,
mas no te agotes con pensamientos oscuros,
muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Más allá de una sana disciplina,
sé benigno contigo mismo.
Tú eres una criatura del universo,
no menos que los árboles y las estrellas,
tienes derecho a existir,
y sea que te resulte claro o no,
indudablemente el universo marcha como debiera.
Por eso debes estar en paz con Dios,
cualquiera que sea tu idea de Él,
y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones,
conserva la paz con tu alma
en la bulliciosa confusión de la vida.
Aún con todas sus farsas, penalidades y sueños fallidos,
el mundo es todavía hermoso.
Sé alegre.
Esfuérzate por ser feliz.

Max Ehrmann

Versión en inglés: Les Crane – Desiderata (Child of the universe) 1971
Versión en español: Luis Gerardo Tovar

3 Comentarios

  • Miguel Alberto Zurita Sánchez

    Cuando escuché ese poema, declamado magistralmente por Luis Gerardo Tovar, para quienes no tuvieron el placer de escuchar o conocer, fue Caraqueño actor, declamador y actor de cine, radio, televisión y teatro, quien contaba con una voz grave y muy bien trabajada.
    Creo que entre la tonalidad de la voz, la música de fondo y la excelente letra del poema, no fui el único cautivado con Desiderata, lo confieso fui uno de tantos, que lo llegamos a regalar en tarjetas, lo tuvimos escrito en una hoja de papel bond, cual afiche pegado en una pared o nos lo aprendimos, para de vez en cuando declamarlo en una tertulia, de aquellas cuando el twitter, el whatsapp o cualquiera de la redes sociales, andaban en la gónadas de los abuelos de sus creadores o inventores.
    En lo particular tenía 17 años y era de aquellos peluítos, con pulseras, grandes camisas, con suecos de suela de madera y blue jeans, que no les cabía un parche o un roto más.
    Por un buen tiempo de mi vida, fue parte de mi guía filosófica, la cual mezclé con el cristianismo y socialismo.
    ¡Desiderata, la lista de deseos!.
    ¡Hoy, como ayer, es parte de una vacuna polivalente y no hay corona virus, que la soporte!.
    Gracias Enmanuel Gerardo.

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