Costumbres y Decires

¡COSTUMBRES Y DECIRES… Rescatando la venezolaneidad. En el capítulo de hoy: ¡Al rescate de las Cucas y Batíos!. Por Miguel Alberto Zurita Sánchez

Cucas

Si en una olla coloca una taza de agua junto con papelón, lo cocinas hasta formar un melao bien oscuro. Lo dejas reposar hasta que esté a temperatura ambiente.
Ahora, en un bol o envase grande mezclas harina, levadura, canela y clavitos, mezcla bien y forma un pequeño volcán. En el huequito que has formado vierte un huevo, mantequilla y el melao. Amasa bien hasta conseguir una masa suave y flexible que no se pega a los dedos.
Forma bolitas y aplástalas (del tamaño y grosos de una arepa pequeña), colócalas en un molde ligeramente engrasado y enharinado y hornéalas por 30 minutos o hasta que veas que han aumentado su tamaño y están más oscuritas.
Lo que vas a obtener como resultado, es un postre bastante rústico pero muy sabroso. Hay mucha gente que le gusta comerlas con un trozo de queso blanco fresco, pues el contraste de sabores entre dulce y salado, queda muy rico con el gusto del papelón.
A esas cosas ricas se les llama Cucas, Catalinas o Paledonias.

Las hay oscuras,
Las hay blanquitas
De todas formas
Son las más ricas.

Cucas

Melcocha o batíos


Las Melcochas venezolanas son un dulce muy típico que puedes llegar a amar. Según cuentan, llegó a nuestra tierra desde el Nuevo Mundo por la colonización, su nombre proviene de miel.
Lo mejor de este dulce era que su consistencia resistía los largos viajes marítimos a diferencia del azúcar, que no sobrevivía a las travesías colonizadoras.

Receta de Melcochas
Ingredientes
1/2 kilo de papelón
1 taza de agua
Aceite
Harina de trigo
Mantequilla
Preparación
Cocina el papelón en agua hasta el punto de bola, durante aproximadamente 30 minutos
Coloca una capa fina del papelón cocido sobre una bandeja enmantequillada y deja enfriar lo suficiente como para que lo puedas agarrar, sin quemarte.
Cúbrete las manos con aceite y estira el papelón con las manos hasta que se torne dorado.
Córtalo y colócalo en una bandeja cubierta en la harina. Lo puedes envolver en papel celofán.
¡Lo puedes comer recién hecho!
Los batíos
Permítanme ir, a mis tiempos de niño, en Puerto Cumarebo, teníamos una vecina llamada Amelia Sánchez, elle era especialista en hacer melcocha, pero de una manera especial, porque la llamaba “Batío”, la preparación era o es igual, sólo que después de extendido el papelón, todavía con cierto grado de calor, este se va enrollando, hasta formar un tubo, luego en un clavo grande, previamente preparado para tal fin, se cuelga y ambos extremos se toman, con las manos aceitadas y se va estirando, soltando y volviendo a colocar en el clavo, cuantas veces sea necesario, hasta logar la coloración dorada, al llegar a ese punto, se baja del clavo, se coloca sobre una tabla o bandeja con harina, para que no se pegue, y se procede a cortar, en trozos, cerrándolos en las puntas, cpmp si fuesen mandoquitas zulianas.

Haciendo batíos

Miguel Alberto Zurita Sánchez ¡Al rescate! – Coro 09 / 04 / 2.020.

«En casa se larga el forro». Astolfo Romero

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